El genero de cine: El terror

Los diferentes géneros del cine: El terror Cómo hacer taquilla con el miedo

Desde el inicio del Cine, una de las múltiples historias contadas han sido las del género de la fantasía y el terror. Atrapar al espectador mediante eventos que transmitieran un miedo que hace que, en ocasiones, quiera repetir tal extraña experiencia.

Vamos a partir de los orígenes de este género. En 1896, se estrenaba Le manoir du diable, un cortometraje de apenas cuatro minutos de duración, que está considerada como la primera película de terror de todos los tiempos, y que fue dirigido por Georges Méliès, uno de los padres del arte cinematográfico. Meliés fue un auténtico revolucionario en cuanto a la técnica del cine. Usó elementos y efectos no vistos hasta la época (ahora parecen ridículos) pero por aquel entonces hacía que la gente entrara en histeria y causaba auténtico pavor entre los espectadores.

Los directores de la época vieron el furor que causaban las novelas de terror y se subieron al carro para llevar a la gran pantalla dichas historias. Es aquí cuando una productora llamada Universal, fundada en 1912 por Carl Laemmle, Mark Dintenfass y Charles Baumann, entre otros, comenzaron creando films del oeste. Era la tendencia actual de la época, hasta que en 1920, y tras crear un estudio profesional con platós de rodaje, comenzaron a interesarse en la adaptación de historias de terror.

Así comenzaron las primeras producciones del género para el público en masa con producciones como El Conde Drácula, El Monstruo de Frankenstein, El Dr. Jekyll y Mr. Hyde, La Momia, El Hombre Lobo, El Monstruo de la Laguna Negra, El fantasma de la ópera o El Hombre Invisible. Estos films hicieron famoso al estudio, además de ser muy rentables económicamente. Pero todo ciclo tiene su fin y para mediados de los 40, con la II Guerra Mundial en ciernes, el género de terror pasó a un segundo plano. Ahora las historias eran de héroes, bélicas o comedia para suavizar y animar a los ciudadanos de aquellos días tan violentos.

Destacar que entre el top 20 de películas más taquilleras de la Universal Pictures está Tiburón (1975) dirigida por Steven Spielberg con la cual recaudó más de $470 millones. El género había resucitado a golpe de colmillos.

En las décadas siguientes el género se revitalizó gracias a un nombre: George Romero. Después de películas de Serie B, underground y terror semi-erótico de los 70, Romero irrumpió en el cine con un género nuevo: Los Zombies. Ya no hubo marcha atrás y a partir de Romero, aparecieron nuevos cineastas como: Tobe Hooper, Wes Craven, John Carpenter, Dario Argento.

El género de terror ocupaba las primeras posiciones en las taquillas con títulos como Halloween, La matanza de Texas, Tiburón, pero si hay que hacer un paréntesis en las películas del género de terror es para El Exorcista (1973) de William Friedkin.

Su estreno en la década de 1970 provocó una abrumadora aceptación por parte del público y también de la crítica, que terminaron considerándola como una de las mejores películas de la historia en su género. Además de su aceptación, la película obtuvo un total de diez nominaciones para los Premios Oscar, incluyendo Mejor Película. El guion, adaptado de la novela de Peter Blatty, es una joya a nivel dramático. Friedkin nos muestra una historia natural y familiar de una adolescente. Conforme avanza la trama, apreciamos los cambios en su comportamiento. El punto álgido y de no retorno para el espectador es cuando la madre desesperada por la ineficacia de los médicos que tratan a su hija, acude a un cura.

El gran acierto del director es el montaje y ritmo pausado en todo el film, novedoso para la época. No se muestra sangre ni escenas gores para impresionar, pero cuando El Exorcista aprieta el acelerador en el tramo final del guion es una montaña rusa de efectos, un guion perfecto con frases para la historia e interpretaciones brillantes. Nadie ha vuelto hacer una película del terror tan madura, sincera y de calidad como fue El Exorcista.

El género del cine: El terror
Un fotograma inolvidable que junto con una exquisita BSO hace del El Exorcista un film de culto del género del terror.

En los 90’s comenzaron los serial killer y por consecuencia, las escenas de tortura, persecución y el terror adolescente. Menos argumento, menos calidad interpretativa y más directo al terror. Estos films van al grano. Asustar, muchas de las veces mediante subidas de volumen de la pista de sonido, falsas apariciones (ver las típicas escenas de abrir puertas, neveras, espejos de baño y toques por la espalda) en detrimento de una buena construcción de personajes. Este género y fórmula sigue teniendo éxito entre el público que va al cine a “pasarlo mal” y las sagas como Scream, Freddy Krueger, Sé lo que hicisteis el último verano, así como resucitar viejas glorias como Halloween y Jason, llenan las salas.

En la década de los 2000 una nueva ola inundó las salas de cine. El terror asiático, Japón y Corea principalmente, crearon historias para no dormir. Verdaderos relatos de terror acorde a sus leyendas más oscuras. Su estética es reconocible al instante. Historias sobre la muerte, venganza, traumas personales y por último hasta algunas incursiones en las nuevas tecnologías y medios de comunicación.

Uso reducido de escenas muy sangrientas pero que compensan con elementos sobrenaturales y el uso indebido de la anatomía humana, solo hay que ver la de veces que hay mujeres arrastrándose, cuerpos encorvados o movimientos anti naturales. El uso del terror lento pero efectivo. El mal se toma su tiempo en llegar pero cuando lo hace es efectivo (ver la niña de The Ring).

Hollywood, que está atento a todos los nuevos movimientos artísticos, a golpe de remake se hizo un hueco en esa década exportando los taquillazos asiáticos. Algunas veces acertadas, otras no tanto. El toque del idioma y los rostros asiáticos siempre han sido la esencia del terror oriental.

Los géneros del cine: El terror

Entonces ¿Existe la fórmula perfecta para hacer un taquillazo de terror?

La respuesta no es tan sencilla. Hay films sencillos que funcionan muy bien y otros que se ve a la legua que son meras fórmulas de marketing para un solo “opening weekend” y que se olvidan sobre la marcha. Debe haber un conjunto de elementos.

La historia: fundamental. Hiper fundamental. Una buena historia coherente y sin fisuras.  No tiene por qué ser liosa. Cuantos menos personajes y más sencilla mejor. Comenzar como un thriller y dar pasos poco a poco hacia el género del terror. La visita, Oculus, Sinister, Get Out, Los otros, El orfanato.

Personajes: el pilar básico de toda historia. Que sea género de terror no significa que debas desaprovechar la oportunidad de crear un universo particular con buenos personajes. Un trasfondo social y dramático funcionan a la perfección antes que sustos efectistas. Usa lo aprendido en la construcción de personajes anteriormente y envuélvelo dentro de una historia de terror. Los sustos ya irán apareciendo conforme creas las escenas.  El Exorcista. IT. Insiduos.

Novedad: esto nunca se sabe al cien por cien, pero hay películas que están destinadas a triunfar por su fecha de estreno, ya sea por el tema, el momento histórico actual o uso técnico narrativo distinto a todo lo visto. Nadie pensó que El proyecto de la bruja de Blair fuera a ser una película de culto, pero sus creadores supieron montar muy bien una obra audiovisual (sin fisuras). Lo mejor fue su trabajo de marketing en redes sociales creando una leyenda urbana en torno a la cinta audiovisual. El uso desmedido de la cámara en mano, romper la cuarta pared y el survival horror fueron claves del éxito. ¡Y vaya si funcionó!

Paranormal Activity lo intentó casi una década después con la misma técnica (bajo un falso documental o historia familiar) y con Youtube de ayuda. Pan comido. Actualmente han deformado la idea creando casi una parodia de si mismos, una verdadera lástima.

Y si todavía no estás inspirado en cómo resolver ese conflicto en tu guion de terror, te aconsejo ver películas, muchas películas. Qué mejor que ahora ir al Festival Internacional de Cine Fantástico y Terror de Sitges, que con su edición 51º nos traerá los mejores trabajos del género. Siempre se encuentra alguna joya de calidad en su programación que despierte nuestro instinto animal de seguir mirando a la pantalla aunque lo estemos pasando mal por el miedo.

También puedes seguir el reto que proponemos este mes: 30 in 30. A month of horror. Está en inglés, pero te animamos a ver una película de terror al día, durante todo el mes de octubre. ¿Te atreves?

Category: Industria

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