Construcción de buenos puntos narrativos

Una guía de Kit de supervivencia para Guionistas


No es ningún secreto para los guionistas tanto nóveles como profesionales la existencia de la estructura de tres actos. Esta estructura ayuda a que el espectador o el lector del guion llegue hasta el final de la historia dejándose llevar y manipular por recursos que nosotros, como escritores, vamos a colocar en la historia.

La estructura narrativa es una “fórmula” sencilla que plantea que todas las historias tienen o suelen tener un planteamiento, un desarrollo o nudo, y un desenlace. Este concepto se remonta a Aristóteles quien recogió cuáles eran las prácticas comunes en el teatro griego en su tratado llamado Poética, dando así visibilidad a algunos recursos que se repetían en todas las representaciones que él conocía.
Muchos años después este concepto es retomado por los manuales de guion de cine, aunque, probablemente el que más se ha impuesto en cuanto a la estructura de un guion ha sido Syd Field, que llamó a estos tres actos Planteamiento, Confrontación y Resolución. Syd Field puso a su estructura narrativa de tres actos el nombre de “Paradigma”.

Syd Field, guionista y profesor estadounidense (1935-2013)

¿En qué consiste esta estructura?

Si imaginamos una línea temporal que atraviesa la historia de punta a punta, una película suele dividirse en tres actos. El paso de uno a otro acto se hace a través de los puntos de giro.

  • El Primer Acto plantea el setup o presentación del protagonista, su mundo y el conflicto.
  • El Segundo Acto, muestra el desarrollo de las tramas planteadas en el primero y la búsqueda del protagonista por conseguir su objetivo.
  • El Tercer Acto, muestra la resolución de las tramas, y el logro o fracaso de nuestro protagonista por lograr su objetivo.

Como ya dijimos, entre casa acto existen los llamados puntos de giro que funcionarán como bisagras para dar paso a lo que viene.

Esta estructura es una de las más comentadas y recurrentes en cursos de guión y manuales, aunque John Truby señala y con razón que a nivel profesional hay que demostrar más. Truby se refiere a que, para quienes estén interesados en hacer de esto una carrera y “jugar en las primeras ligas” no alcanzará solo con manejar la estructura de tres actos. Sin embargo, sí es un buen punto de entrada o partida.

En este artículo vamos a repasar cómo sacarle provecho a esta estructura creando buenos y efectivos puntos narrativos.

John Truby, guionista y consultor estadounidense

Lo normal es que cada historia tenga una única línea argumental. Esto quiere decir que: el protagonista quiere/necesita algo, intenta conseguirlo, se enfrenta a personajes/fuerzas que se oponen a ello y finalmente, lo consigue o no, dando lugar a un cambio consecuente. En esos casos encontraremos dos puntos de giro los cuales se encargarán de separar el planteamiento del nudo y otro que separe el nudo del desenlace.

El punto de giro es un acontecimiento que se desarrolla en la acción del argumento y que altera la dirección o la vida del protagonista, obligándolo a tomar decisiones. Ayuda a que la trama se mueva hacia adelante. Acelera, prescripta, provoca acciones.

El detonante y el primer punto de giro

Este punto es quizá el más importante dentro la estructura narrativa, es necesario para desencadenar el conflicto. Podemos definirlo como algo ajeno al protagonista, algo que le sucede de pronto, y que escapa de su control. Este acontecimiento o detonante nos impulsará hacia conflicto principal. 

TIPS: 
  • Que cambie la dirección del argumento.
  • Que plantee la pregunta dramática (¿Conseguirá el protagonista alcanzar su deseo?).
  • Que obliga al personaje a actuar.
  • Que genere tensión, hay mucho en juego.
  • Que introduzca la historia en un nuevo escenario.

El punto medio

Se trata de una simple conexión que enlaza o une las dos mitades de la estructura del guion, es decir que está ubicado justo a la mitad. Suele ser un hecho que profundiza en el conflicto y ayuda a mantener la atención al espectador. Viene a causar complicar al protagonista y dificultar la consecución de su objetivo final. 

TIPS: 
  • Cambiar la perspectiva. Si al protagonista le está “yendo bien”, sabremos que es algo pasajero y que las cosas van a cambiar.
  • Aceptar la realidad. Si, en cambio, al protagonista le está “yendo mal”, este punto reforzará su duda.
  • Sembrar dudas. ¿Conseguirá el protagonista su objetivo o no?

Segundo punto de giro

El segundo punto de giro es una situación en la que los protagonistas descubren algo que les va a acercar a la resolución final de la trama. Por acercar no queremos decir con resolver o simplificar, sino simplemente llevarlos hacia el final, sea el resultado positivo o no.

TIPS:
  • Acelerar la trama, precipitar al héroe a tomar decisiones más extremas
  • Aumentar el ritmo. De aquí en adelante todo pasará más rápido.
  • Plantearle al héroe el dilema definitivo, la decisión que marcará que el desenlace sea uno u otro.
  • Cerrar las sub tramas. Darles resolución a los conflictos menores.
  • Generar el “encuentro final” ese momento (esa escena) de enfrentamiento (literal o metafórico) con las fuerzas (internas o externas) que se oponen al héroe.
  • Resolver. Para bien o para mal el conflicto, la pregunta, el dilema.

Podrá parecer que los puntos narrativos son acontecimientos externos que no dependen de las decisiones que haya tomado el protagonista a lo largo de la narración, pero esto es un error. O puede serlo. Hoy se habla y se busca que las historias sean character driven, es decir, que lo que sucede esté impulsado y provocado por el protagonista y que no sean cosas que “solo le suceden” a este. Es por eso que es necesario (y más interesante) construir puntos narrativos que se desprendan y relacionen con las decisiones (buenas o malas) que toma nuestro personaje. Eso hará que estos puntos estén consolidados a la trama y que la historia fluya de forma orgánica.

Category: Herramientas

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Article by: Filmarket Hub