Drácula; de príncipe de los Cárpatos a rey de las pantallas

Este año, en su 50º aniversario, el Festival de Sitges rinde homenaje al Drácula de Francis F. Coppola, y en Filmarket Hub hemos querido hacer nuestro propio homenaje al príncipe de los Cárpatos haciendo un repaso por su imagen en el cine a lo largo de los años.
Si tienes un proyecto de terror y quieres presentarlo en el Festival de Sitges, inscríbete en nuestro mercado de guiones y coproducción online.

Texto escrito por Rubén del Pino López, guionista del proyecto Slenderman: la leyenda del bosque oscuro, inscrito en el mercado online de guiones y coproducción de Filmarket Hub.

Las leyendas y la literatura siempre han ido de la mano y desde que se inventara el cine no iba a ser menos. El 7º arte desde sus inicios siempre ha representado las más fantasiosas historias y los miedos colectivos. Entre todas estas historias de terror surge un personaje icónico, llamado Drácula, que ha sido interpretado en múltiples versiones, con actores diferentes y hasta adaptándolo a los tiempos modernos que corren.

Portada de Drácula, la obra original de Bram Stoker

Pero comencemos por los inicios del personaje, el escritor irlandés Bram Stoker se basó y documentó para escribir su novela en las conversaciones que mantuvo con un sabio húngaro llamado Arminius Vámbéry, quien le habló de Vlad Draculea (o emperador Vlat Tepes o Vlat el empalador). Dicho personaje histórico fue príncipe de Valaquia, antiguo reino del sur de Rumanía, que luchó contra las invasiones de los otomanos e impartió una justicia férrea entre sus temerosos ciudadanos. Quizás ese terror que desprendían sus hazañas, su gusto por los empalamientos y el derramamiento de sangre, le dieron esa figura tan oscura. Stoker aprovechó esos retazos de historias (algunas ciertas, otras no tanto) y creó al personaje que todos conocemos. El conde Drácula, Príncipe de los Cárpatos y señor de Transilvania.

Entonces llegó el cine y la búsqueda de nuevas historias. La primera referencia que se tiene de la adaptación sobre Drácula en la gran pantalla es el film de cine mudo Nosferatu, eine Symphonie des Grauens (1922) dirigida por F.W Murnau. Titulada en nuestro país como Nosferatu, el vampiro.
Este film bebe directamente del movimiento cultural del expresionismo alemán de la época que en el cine comienza tras la primera guerra mundial. En ese momento Alemania es una potencia cinematográfica y a comienzos de 1920 se comienzan a rodar películas de toda índole (tema social, terror y hasta fantasía).

F.W Murnau no iba a ser menos y se dispuso a rodar la adaptación de Drácula pero con un pequeño imprevisto y original anécdota; no tenía los derechos de la obra, así que cambió nombres, localizaciones y hasta el mismo nombre del personaje principal por el del Conde Orlok. Tras exhibir el film en Alemania la viuda de Stoker demandó la película por infracción de derechos de autor y ganó el juicio. Un tribunal ordenó que se destruyeran todas las cintas de Nosferatu, pero un reducido número de copias de la película ya se habían distribuido por todo el mundo, y permanecieron escondidas por particulares hasta la muerte de la viuda de Bram Stoker. Ahora mismo existe en Youtube una versión libre de derechos, restaurada y con subtítulos en español al alcance de todos. Ésta es la versión que comentaremos a continuación.

Revisionado el film hay que admitir que tiene un nivel muy superior tratándose de la época y los recursos cinematográficos pero que Murnau resolvió de forma eficaz y brillante. Con un metraje superior a la media y una cuidada banda sonora interpretada por la Filarmónica de Alemania, el film transmite un incesante terror en las escenas en las que aparece Orlok, interpretado por el actor del método Max Schreck, apostando por decorados naturales y abiertos, cosa que contradice mucho a la estética expresionista de decorados opresores y cargados de simbolismos. Albin Grau, creador de los decorados y vestuario, consigue meternos de lleno en la historia olvidando los detalles de la adaptación de la novela. El director consigue un virtuosismo técnico mediante planos generales, cambio de escenas y picados que hacen que la historia crezca conforme avanza. La utilización del día y la noche manipulando la exposición de los fotogramas hace de forma eficaz que se mantenga la coherencia del film (hay que añadir que en algunas versiones está tan dañado el material que dificulta seguir el raccord de iluminación de cada escenario).

El maquillaje de Orlok, tan impresionante como cuidado, genera pánico en ocasiones y Murnau sabe sacarle partido a cada plano jugando con maestría con las luces y sombras durante todo el
metraje.

El juego de luces y sombras en Nosferatu es magistral

El punto fuerte son las caracterizaciones, escenarios y las actuaciones que viniendo del cine mudo interpretadas por actores de teatro no son nada exageradas ni pretenciosas. Se mantiene un buen equilibrio, dotando a la cinta de un carácter que transmite el terror puro del personaje, de un ser tan extraño y misterioso como lo es Drácula.
Otro punto diferenciador de la obra de Murnau es dividir el film en 5 actos bien logrados en intensidad. Algo poco usual en el mundo del cine, pero bien definidos en el mundo del teatro, crea un efecto de no complacencia con la historia y favorece al ritmo de la trama.

Murnau creó un personaje creíble alejándose de la figura que tenemos actualmente del vampiro, ese ser que se transmuta en murciélago o niebla, que huye de los ajos, crucifijos y agua bendita y que por ende muere a base de estacazos en el corazón. El conde Orlok muere de forma “natural” a la luz del día cuando ya cumple la misión de poseer al objeto de su deseo. ¿Despiste? ¿Amor incondicional? Se crea una duda acerca de ese momento que más tarde potenciarían otras cintas con elevado nivel de erotismo distanciándose de la esencia principal de la historia. Es por eso que Nosferatu es la semilla de un género que pocas veces se ha tratado con tanto respeto y de forma verídica.

Fotograma de la película Nosferatu, de Murnau. La primera visión cinematográfica de la figura de Drácula

Pasados unos años el personaje de Drácula se introdujo en un mundo de monstruos por parte de los estudios Universal y se crearon auténticas sagas. Como referente siempre estará el icónico Bela Lugosi o Cristopher Lee que interpretaron unas cuantas veces al Conde. Es aquí donde el vampiro utilizaba todas sus armas (no de la mejor forma narrativa y a favor del personaje) y aparecieron los efectos como volar, convertirse en murciélago, no reflejarse en los espejos, el miedo a los ajos y todas las florituras que se les ocurrían a los guionistas. Drácula cayó en decadencia y en un género de terror de Serie B impropio de un Conde reputado y se alejó de la escena cinematográfica como la sombra se proyecta en un atardecer.

En 1992 Francis Ford Coppola adaptó para el cine la obra de Bram Stoker, tras años de ausencia e importancia narrativa, devolvió la repercusión que se merecía este fantástico personaje. Puntos negativos a destacar: cabe mencionar lo alejado que están los personajes del film con respecto a la novela original, cosa que disgustó a los fans más acérrimos del Conde. El guion de James Hart atribuía varias personalidades y aspectos distintos a Drácula y a la relación que tenía con Mina Harker. Detalles a parte, Coppola consiguió de forma magistral una película que plasma a la perfección el mundo del vampiro más famoso. La obra en sí misma es perfecta en la selección del casting y las interpretaciones (sublime Gary Oldman, Anthony Hopkins, Keanu Reeves y Winona Ryder) , así como el vestuario y maquillajes (ganadores de Oscar de la Academia).

Francis F. Coppola y Gary Oldman en el rodaje de Drácula de Bram Stoker

Columbia Pictures no confiaban mucho en Coppola, tras sus fracasos en taquilla de Apocalypse Now y El Padrino III, y decidió recortar parte del metraje por violento y obsceno. Aún así, la versión de Coppola es un virtuosismo de erotismo y sadismo nunca antes reflejado en la personalidad de Drácula que junto con la banda sonora de Wojciech Kilar crea una atmósfera de aunténtico pavor cada vez que sale a escena el Conde. Sin duda este film mantuvo viva la imagen del vampiro por muchos años.

Fotograma de Drácula de Bram Stoker, dirigida por Francis F. Coppola

Tras el éxito cosechado de Drácula de Bram Stoker de Coppola, resurgió de nuevo el género de vampiros (Entrevista con el vampiro, Blade, Abierto hasta el amanecer, Crepúsculo, Drácula Untold) pero siempre que alguien hable del Conde recordaremos aquellas espeluznante imágenes de Murnau de Nosferatu subiendo las escaleras en plena noche o el Drácula de Gary Oldman seduciendo a la no tan inocente Winona Ryder.

Mina en una escena de Drácula de Bram Stoker

Quizás lo que atrapa de este fantástico personaje sea su poder de persuasión, su doble moralidad o la impunidad con la que ataca a sus víctimas durante el período en el que somos más indefensos, la oscura noche. Por eso aunque no creas en él, no está de más dormir con una estaca bajo la almohada o un pequeño diente de ajo, nunca se sabe cuando puede aparecer el Conde Drácula para chuparte la sangre.

Filmografía a destacar:

Nosferatu, eine Symphonie des Grauens (1922), F.W Murnau.
Drácula de Bram Stoker (1992),  F.F Coppola.
La sombra del vampiro (2000), Elias Merhige.
Nosferatu, vampiro de la noche (1979), Werner Herzog.


Cartel Festival de Sitges 2017 - Drácula

Este año 2017 el Festival de Sitges celebra su 50º aniversario y lo celebra con un homenaje al personaje de Drácula. Filmarket Hub estará allí en una nueva edición de Sitges Pitchbox, presentando los mejores proyectos de largometraje de terror, ciencia ficción o fantasía.

Si estás interesado en participar en Sitges Pitchbox 2017, inscríbete en Filmarket Hub y vende tu proyecto en el mejor festival de cine fantástico.

 
 
 
 


Rubén del Pino

Rubén del Pino López

www.meteoralanovela.wordpress.com

 Comenzó estudiando Ing. Telecomunicaciones hasta que entró en el mundo del cine.

Ayudante de producción en largometrajes, spots de tv y programas de tv autonómicos.

Con varios cursos en guion y dirección de televisión y otros tantos de producción audiovisual, ahora está centrado en la creación de historias escribiendo guiones y novelas de ciencia ficción.


Category: Buzz

Tags:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Article by: Isabel Delgado