El Cine Hecho Franquicia ¿Cuál es la fórmula para que una película se convierta en 3, 4 o 7 más?

Muchos guionistas tan pronto se sientan frente al ordenador están pensando en la secuela de su película. ¿Cómo no culparlos?

El 2016 y casi toda la década ha sido un recorrido lleno de nostalgia, remakes y secuelas. Es un sueño el poder generar una propiedad intelectual que no pare de generar dinero, pero ¿qué es una franquicia cinematográfica?

Más que hablar de cine, tenemos que hablar de mercadeo y ejecución. Las franquicias son maquinarias de producción bien engrasadas que consiguen la manera de repetir una y otra vez la misma fórmula sin dejar de crecer y conseguir buenos resultados.

Irónicamente, una de las franquicias más exitosas de la historia del cine fue tomando forma a medida que se iba sacando secuela tras secuela. A Todo Gas (The Fast and the Furious) fue un éxito repentino del 2001. Con unos modestos 40 millones de dólares logró recaudar 200 millones capitalizando en el fenómeno de las carreras callejeras de principios de siglo. Sirvió para catapultar la carrera de Vin Diesel, hoy en día el actor más popular del mundo en redes sociales, y redefinir la fórmula de película de acción.

Sin embargo, esta franquicia ha cometido multitud de pecados que deberían haberla matado a mitad de camino. Pero supo salir adelante y hoy por hoy es una gallina de los huevos de oro en Hollywood.

Los Protagonistas

Una franquicia sin lugar a duda son sus personajes, el universo donde se desenvuelve y la mitología que la rodea. La primera entrega de una franquicia solo sirve para medir la temperatura de la taquilla y sin duda tiene que funcionar por sí sola. Al momento de embarcarnos en una secuela hay que ser inteligente. Fallar en el casting, cambiar un personaje o llevar una entrega a un espacio demasiado diferente puede resultar en una catástrofe. Para conseguir arrancar una franquicia hay que entender exactamente qué funciona y qué no.

Vin Diesel no quiso ni pudo participar en la segunda secuela de A Todo Gas por estar rodando XXX [2002]. La secuela duplicaría su presupuesto, pero el aumento en taquilla fue minúsculo en comparación con la primera. Los productores sentían que la franquicia tenía que explorar nuevos horizontes y no podía depender de grandes nombres; grave error. La familiaridad es parte de lo que hace al espectador volver al cine, un rostro familiar más que un director recurrente o el mismo poster.

Muchas veces al escribir un guión no solo escribimos nuestra película, sino la historia de personajes que vivirán con nosotros por muchos años.

Solo existe una franquicia que puede prescindir en cualquier momento de cualquier gran nombre de Hollywood y aún así salir adelante. Más aún, su mitología y universo va mucho más allá de sus personajes: Star Wars.

No poder continuar la historia de tus personajes o deshacerte de ellos es una alerta roja en casi cualquier secuela.

Valor de Producción

Cuando compramos una entrada de cine aún no hemos visto la película, pero muchas veces sabemos exactamente lo que queremos ver. Muchas franquicias tratan de ofrecer lo que la gente ya ha visto y cada vez mejor.

Este verano vimos a Matt Damon volver al papel de Jason Bourne. Fue una película que en el mejor de los casos es innecesaria pero al menos se mantiene fiel a los elementos que hacen de Bourne una franquicia. Cuando compras una entrada de cine para ver una película de Bourne sabes qué va a ocurrir:

  • Habrán persecuciones.
  • Combate mano a mano.
  • Bourne logra burlar a sus antagonistas en medio de una multitud.
  • La película termina con Bourne tomándole el pelo a todos una vez más, demostrando que siempre está un paso adelante *música de Moby*.

Jeremy Renner y Edward Norton se dieron la tarea de repetir la fórmula sin Damon en The Bourne Legacy [2012], no les fue mal. De hecho, alcanzaron números dignos de cualquiera de las entregas anteriores. La franquicia Bourne demostró que podía existir más allá de Matt Damon sin perder valor comercial.

El segundo enfoque de A Todo Gas en perpetuar una franquicia fue viajar por el mundo. El nuevo plan sería que cada película retrata una ciudad y un tipo particular de carreras de velocidad. Con Tokyo Drift [2006] una vez más no lograron el impacto cultural de la primera entrega y el público no logró identificarse con el nuevo argumento.

El fenómeno cultural que había generado la primera entrega seguía manteniendo viva la franquicia. Los productores sabían que había que volver a los orígenes si querían alcanzar el máximo rendimiento y no terminar haciendo películas directo para el videoclub.

Mantener la Frescura

Hasta ahora todo parece apuntar que el éxito gira en hacer dos y tres veces la misma película. La respuesta es que sí, pero mejor. Y es ahí donde tu franquicia puede alcanzar una burbuja. No puede ser que la única variable para incrementar la calidad sea el presupuesto.

Tom Cruise es el productor ejecutivo de las películas de Misión Imposible. No existe más nadie que pueda interpretar a estas alturas a Ethan Hunt. Tom Cruise se encargó de ello al centrar todo alrededor de su personaje y su imagen, pero cualquiera con las ganas y el talento puede dirigir una de sus secuelas.

Por esta franquicia han pasado directores como:

  • Brian De Palma.
  • Brad Bird.
  • John Woo.
  • JJ Abrams.
  • Christopher McQuarrie.

Y seguirán llegando nuevos directores. De la misma forma que esperamos que Paul Greengrass haga todas sus películas de Bourne iguales, Tom Cruise espera que todos sus directores hagan la misma película de Misión Imposible de formas diferentes.

La única condición para escribir y dirigir una película de Misión Imposible es que en algún momento del guión Ethan Hunt tenga que entrar a una fortaleza en un destino turístico. Esta fórmula de guión y la familiaridad de Tom Cruise le dan la estabilidad y continuidad que necesita la franquicia de Misión Imposible de sacar película tras película. Cruise no tiene problema que lleguen nuevos realizadores y cambien el enfoque de Misión Imposible en guión, cinematografía o incluso género.

Y fue con una fórmula de guión donde A Todo Gas logró despegar. La cuarta entrega reuniría al cast original y con un presupuesto de 80 millones de dólares alcanzaría la astronómica cifra de 360 millones en taquilla. ¿Qué había cambiado? Consiguieron la fórmula que habían estado buscando.

A partir de este momento las películas de A Todo Gas iban a ser acerca de un equipo de especialistas en robos que cooperan reaciamente con las autoridades para detener terroristas. Todo esto matizado con un fuerte sentimiento de familia del elenco original y… La Roca.

La última película hasta la fecha es Furious 7 [2015], la sexta película más taquillera de la historia. Nada mal para una película de acción que buscaba de capitalizar en el hype del óxido nitroso y las carreras clandestinas.

Por último: La Audiencia

Hay muchas razones que explican la epidemia de secuelas innecesarias, adaptaciones a diestra y siniestra y franquicias revividas décadas después, pero el motivo principal por el que las productoras apuestan a continuar en lugar de innovar es el riesgo.

Sumar seguidores y construir sobre una base de simpatizantes es mucho más fácil que empezar de cero cada vez. Mientras haya gente dispuesta a ver estas películas, se seguirán haciendo. Mientras haya fanáticos de Star Wars habrá películas de Star Wars, mientras la gente siga leyendo cómics habrá películas de super héroes.

El problema real de este formato es la comodidad. Hemos hablado de películas cuyo único aporte es no haber perdido relevancia frente a la anterior y producir más dinero. Cuando compites contra este meta-mercado que es superarte a ti mismo, para muchos la solución es explotar el proyecto hasta que no da para más y en lugar de buscar cómo crecer una audiencia es simplemente sacarles más dinero.

Desarrollar una película completamente original es uno de los retos más grandes de la industria. Desarrollar una franquicia de calidad es conseguir hacer eso una y otra vez. Es un camino que para muchos no tiene mucho espacio para el ensayo y error, pero el éxito reside en la creatividad, el trabajo duro y entender cuál es la esencia de tu historia y saber venderla.

Category: Industria

Tags:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Article by: Cristian Caroli