El mercado internacional de las series está que arde, es tu momento de beneficiarte Una mirada a cómo el panorama actual puede favorecerte para crear y vender series de televisión

Todos los años sobre estas fechas las distribuidoras internacionales organizan visionados de pilotos de series de televisión para cadenas y otros proveedores interesados en adquirir licencias de emisión. Estos días de devorar episodio tras episodio nos brindan a los asistentes la oportunidad de crear un dibujo de lo que será la próxima temporada en la parcela de la ficción televisiva en abierto de Estados Unidos.
Hasta hace unos años, muchos de esos títulos no trascendían en el mercado internacional pero con internet, el streaming y la llegada de las plataformas como Netflix, HBO y Sky el panorama ha cambiado radicalmente y las barreras locales de distribución están cada vez más difusas. La idea inicial de este artículo era que nos sumergiéramos en esos episodios, en sus características narrativas y en las tendencias globales que surgían del conjunto. Sin embargo, tras asistir a los visionados, y analizando cómo los pilotos de este año reflejan el cambio a nivel general, se antoja más relevante abrir el foco a tendencias más globales de las que un creador de contenidos puede beneficiarse.

Los pilotos

Es importante tener en cuenta el objetivo de estos nuevos proyectos, que es atraer al mayor número posible de espectadores en unos canales que cada vez tienen menos audiencia joven y menos efecto cita que invite a verlos en directo. La audiencia no quiere que le digan cuándo ni cómo consumir televisión y esto ha afectado sobre todo a estos canales cuyo modelo de negocio está basado en la publicidad. Para ahondar más en aspectos económicos del mercado recomiendo este otro texto, pero la idea importante con la que debemos quedarnos es que si las cadenas en abierto americanas llevaban mucho tiempo sin arriesgarse demasiado y repitiendo fórmulas, este cambio en la industria ha sido el golpe de gracia definitivo a la ya escasa flexibilidad.
The enemy within
The Enemy Within, proyecto de NBC para 2019
Como consecuencia, las tendencias narrativas de estos pilotos no destacan por su novedad. Son guiones con una estructura y unas ideas basadas en la familiaridad con el formato, en códigos repetidos hasta la saciedad en sus respectivos géneros y en la recurrente máxima de introducir cuantos más elementos y misterios mejor en esos 42 o 22 minutos. Esto último incluso hasta el punto de pasarse de vueltas y desvelar tanto que resta interés, como ocurre con el procedimental policiaco The Enemy Within de la imagen sobre estas líneas.
Las tendencias en cuanto a géneros y formatos sólo sorprenden respecto a la poca cantidad de reboots, remakes y demás explotación de propiedad intelectual preexistente. Sólo un tercio de lo presentado no es material original. Por lo demás, encontramos mucho drama sentimentaloide buenista heredero del éxito de ‘This is us’ (como la médica New Amsterdam o A Million Little Things, una especie de “Señores desesperados”, la versión masculina de aquel exitazo de ABC de 2004) y también mucha sitcom multicámara clásica que refleja el éxitazo de audiencia que fueron los regresos de Roseanne y Will y Grace. Y procedimentales profesionales, claro. Abogados, médicos, policías y agentes del orden varios siempre han sido estrellas de la televisión generalista, y sus fórmulas están tan pulidas que funcionan en su mayoría.
Hace cinco años era habitual encontrar referencias de tendencias futuras en una presentación de proyectos; los productores mencionaban lo que venía para adelantarse y llegar a tiempo a ellas. Pero en lo que respecta a esta parcela concreta de la ficción televisiva (la del abierto americano), de ahora en adelante parece más conveniente fijarnos en lo que ha tenido éxito para saber a qué tipo de historias (o de argumentos de venta, guiño guiño) pueden responder bien los distribuidores. También para detectar posibles faltas, como hicieron con The Good Doctor, uno de los éxitos de la pasada temporada que, junto a la renovación de ‘The Resident’, demuestra que había hueco para que brillase una serie médica.

Los streaming

Estos pilotos se convertirán en series de 13 a 22 capítulos que nos llegarán a Europa a través de los servicios de streaming, que aún dependen mucho de este tipo de licencias que nutran su catálogo. Es ventajoso conocerlas y tenerlas en consideración a la hora de crear nuestro proyecto. Aunque como autores prefiramos, y debamos, diferenciar nuestro proyecto, de cara a un pitching también es muy positivo poder esgrimir descripciones de ascensor como “Stranger Things mezclado con Por 13 Razones (quien consiga algo así tiene a Netflix ganado).
La tendencia clara de los servicios de streaming ahora mismo es PRODUCIR MUCHO CONTENIDO, y se detectan varias tendencias de las que los guionistas en España y Europa pueden beneficiarse:
  • La burbuja de las plataformas
  • La re-valorización del talento
  • La co-producción
Muchos hablan de una burbuja de servicios de streaming y de que no hay hueco material ni virtual para tal cantidad de opciones, pero lo cierto es que el crecimiento de estas plataformas en Europa ha sido exponencial. En España tenemos un gran ejemplo: llegó Netflix. Le siguieron HBO, Amazon y Sky. Telefónica ha anunciado que tendrá un servicio para no clientes, Vodafone ha empezado a incluir servicios como AXN GO y las cadenas en abierto (Telecinco, Antena 3 y RTVE) se han aliado para crear LOVEStv. También se ha estrenado Filmstruck y se mantienen Filmin y Rakuten. No todas estas son productoras de contenido, pero sí son un síntoma de algo muy real que está ocurriendo también en Francia (donde varios canales acaban de crear su propio Hulu), en los países nórdicos, en Bélgica, en Polonia y allá donde mires.
Y la cosa está muy revuelta a nivel de negocio, corporaciones y majors, pero la tendencia clara va hacia un mercado en el que cada productora de contenido tendrá su propia plataforma de distribución online. La de Disney llegará en 2019, Apple ha invertido mil millones de dólares en contenido (recientemente anunció su primer proyecto internacional, una adaptación de una serie francesa) y Youtube Premium ya está disponible y apostando por la producción propia. Y todos esos catálogos no se alimentan solos.
El desembolso multimillonario de Netflix y Amazon es notable no sólo en arrancar proyectos sino también en la captación de talento. Hasta ahora, la propiedad intelectual ha sido la reina, al fin y al cabo, una marca preexistente reconocible por el espectador puede ofrecer ciertas garantías en términos de marketing e interés de la audiencia. En cuanto a nombres propios se refiere, sólo actores y actrices (y unos pocos directores/creadores) gozaban de este tipo de reconocimiento y valor en la industria, pero el talento se ha convertido en un valor (¡por fin!) por el que pelear con inflados cheques. Y no es cosa únicamente de grandes nombres como Ryan Murphy, Shonda Rhymes o Jordan Peele, sino que también está sucediendo a nivel más modesto y local. Por ejemplo, los creadores de ‘Dark’, la serie de fantasía alemana que tan bien ha funcionado en Netflix, han firmado un acuerdo de desarrollo con la plataforma.

Series originales por región

En cuanto a la co-producción, estos servicios están aumentando sus acuerdos con cadenas, sobre todo en Europa, para seguir aumentando su perfil de contenidos originales. Un estudio de Ampere Analysis revela que el 56% de las producciones locales de Netflix y Amazon son co-producciones en Reino Unido, Dinamarca, España y Países Bajos. A nivel general, se estima que este año se cuadruplicarán los datos del 2017. En España, Telecinco está produciendo “Brigada Costa del Sol” con Netflix, y Antena 3 ha anunciado recientemente una co-producción con Amazon, ‘Pequeñas coincidencias’.  Fox Producciones originales tiene abierto un concurso de producciones originales para España y América latina, no es plataforma de streaming, pero es otro reflejo de la fuerte apuesta por la ficción internacional de los distribuidores. El Gobierno de Galicia, por cierto, anda detrás de una película o miniserie de ficción con el objetivo de promocionar los valores culturales del Camino de Santiago.
Estas tendencias no sólo muestran un mercado muy activo en búsqueda de contenido sino que es algo a tener en cuenta a la hora de dar luz a un nuevo proyecto, ya que se puede desarrollar teniendo en mente no sólo la idiosincrasia local y necesidades de las cadenas del país sino también en la proyección que pueda tener globalmente o cómo encaja dentro de las tendencias y resultados de estas plataformas. Esto es interesante no sólo a nivel de amortización y beneficio, sino que además implica la visibilidad internacional de nuestro talento y cultura. Casos de éxito como La Casa de Papel o Las Chicas del Cable o solo hacen negocio sino que revalorizan a sus intérpretes, guionistas, directores, etc.
En este sentido es interesante fijarnos en los éxitos más notables para detectar los géneros que mejor funcionan globalmente. En Parrot Analytics miden las expresiones de demanda de los títulos que ofrecen las plataformas digitales, lo que resulta en unos informes anuales y trimestrales que reflejan los títulos más exitosos en servicios como Netflix, Amazon, Hulu, HBO o CBS All Access. Echando un ojo a sus datos más recientes, que estudian países de todo el globo con Bélgica, Australia, Grecia, Holanda, Italia, Suiza o Brasil, se saca una conclusión bastante lógica: el drama es el formato estrella.
Tiene sentido porque la comedia suele tener un regusto mucho más cultural e idiosincrásico y, por tanto, no tan exportable a niveles de gran público (aunque desde Netflix, por ejemplo, siempre han hablado de lo bien que funcionan títulos muy localizados en ciertos nichos internacionales). Pero destaca sobre todo el éxito apabullante de la ciencia ficción, la fantasía y lo sobrenatural, géneros que copan los primeros puestos de la tabla en la mayoría de los países estudiados.

Festivales y dispositivos

Otro cambio notable que estamos viendo en la industria es la inclusión de apartados televisivos o secciones paralelas dedicadas a la ficción televisiva en los festivales internacionales de cine, incluso en los más relevantes. La Berlinale fue uno de los festivales clase A en lanzar una sección televisiva en 2015. Sundance y SXSW también llevan un par de ediciones y Cannes se animó este 2018 a lanzar la edición inaugural de Canneseries. El festival de Göterberg (países nórdicos), el de Zanzibar (África) o el de Zurich son otros ejemplos
La mayoría de estos festivales cuentan con una sección a concurso, visionados aparte y sección de webseries, y este auge es otro síntoma de la expansión brutal de la ficción televisiva actualmente, que está ganando tanto mercado como prestigio. Y hablando de ficción “televisiva”, no puedo evitar sentir cierto recelo al usar ese término. Hasta no hace tanto, la ficción seriada y episódica estaba directamente relacionada con la tele, ese electrodoméstico cuadrado que forma parte del salón. Pero esto ha cambiado y debemos empezar a considerar que el contenido no se desarrolla para un electrodoméstico sino para el individuo (y más en modelos de negocio como el de Netflix y demás streamings de suscripción).
Cobra Kai triunfa
El éxito de Cobra Kai en Youtube demuestra que la plataforma o el dispositivo no importan cuando algo despierta interés.
El individuo elige qué ver y elige el dispositivo donde verlo, sea la televisión, la tablet, el ordenador o el móvil. Los medidores de audiencia ofrecen datos totales cada vez más bajos pero eso no quiere decir que se esté consumiendo menos. Todo lo contrario. Se consume más vídeo que nunca. En todas estas plataformas pero también en las redes sociales como Instagram, Facebook, Twitter o Youtube. Son competencia directa del mercado de contenidos porque ahora lo que hay que ganarse es el tiempo de un espectador con muchas opciones. Como creadores, ¿cómo podemos reaccionar a esto?
Lo mejor es abandonar las nociones tradicionales y clásicas de lo que es cine y televisión y aprovechar a nuestro favor la realidad de los hábitos de consumo. Facebook y Youtube ya están produciendo contenido, Twitter explotó con aquella aventura épica de Manuel Bartual e Instagram, que también ha visto ficciones capitulares pasar por su plataforma, acaba de estrenar IGTV. Amazón publicó recientemente unos datos que revelaban que el 60% de los visionados de series románticas, adolescentes, culebronescas y los realities se ven en el móvil. De esto  hablábamos también en el artículo sobre la polémica de Cannes y Netflix, alrededor del 20% del consumo de la plataforma se da en el móvil de media, y en algunos países llega hasta el 70%.
Son plataformas con particularidades y características que hay que conocer y explorar, pero es un terreno en el que hay mucha exposición y posibilidades de brillar con algo original. El móvil al que vamos pegados todo el día ya es un territorio de batalla en otros sectores pero parece que los guionistas de ficción aún se muestran reticentes a crear historias específicamente pensadas para este medio. En lugar de rechazarlo podríamos preguntarnos, por ejemplo, cómo podemos aprovechar como narradores la orientación vertical del vídeo que caracteriza a Instagram en sus stories y ahora en su televisión.
La conclusión que nos deja esta visión conjunta de los cambios que está sufriendo el mercado televisivo es que el conocimiento es poder, y cuanto más sepamos de los movimientos de la industria más podremos adaptar o plantear nuestras historias a la realidad del mercado. Existen cantidad de inversores actualmente a los que presentar ideas con argumentos que respondan a las necesidades y tendencias actuales. Están deseosos de que les vendamos la próxima “serie de ciencia ficción y misterio juvenil que vamos a rodar de tal forma para convertirla el exitazo en el primetime del autobús”.

Category: Industria

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Article by: Adriana Izquierdo