El Plan de Financiación de una película: desglose general

Muchos de nuestros usuarios en Filmarket Hub dicen encontrarse a oscuras cuando se trata de temas de producción y de estructuración de la financiación de su proyecto de cine o serie de TV. Un tema muy importante y al que, por falta de información disponible, guionistas y directores no suelen tener mucho acceso.

Hoy vamos a intentar aclarar un poco cómo se estructura un plan de financiación de una película que ya ha cubierto toda su base y ya está en proceso de preproducción.

Primero de todo, para algún rezagado en la sala, vamos a definir qué es el plan de financiación.

El plan de financiación no es más que un documento en el que se especifica cuánto dinero vas a necesitar para tu proyecto (en este caso, un largometraje) y de qué fuentes vas a obtener (o ya has obtenido) ese dinero necesario para realizar tu actividad. También es una forma de ver de dónde viene el dinero, y de validar que la propuesta de financiamiento que haces es sólida.

Para simplificar la situación, vamos a suponer que se trata del primer largometraje de una nueva directora en ciernes, con un presupuesto de 1 millón de euros.  Antes de enseñaros este ejemplo, repasemos un poco qué tipos de financiación puede recibir un proyecto de película.

Soft money o ayudas públicas:

Se trata de todo ese dinero obtenido a través de concursos públicos, lanzados por el ministerio de cultura del país en el que se produce la película (o coproduce, veremos ese tema en otro post). Se trata de un tipo de ayuda que, según el país en el que residamos, será más o menos difícil de conseguir. No es lo mismo producir una película en Francia, donde la dotación presupuestaria del ministerio de cultura es muy alta, que producir en España con las subvenciones del ICAA.

Hard Money o Inversión Privada (y desgravaciones fiscales):

En la última década, desde la creación de la Ley del Cine de 2007, con la inclusión de las desgravaciones fiscales, así como la reducción de las ayudas públicas al cine en España, las empresas productoras, para cada nueva producción, empezaron a formar AIEs o Agrupaciones de Interés Económico:

“Es una fórmula de cooperación empresarial que tiene personalidad jurídica propia y carácter mercantil, que tiene por objeto facilitar o desarrollar la actividad económica de sus socios, que pueden ser personas físicas o jurídicas, uniendo sus esfuerzos en un interés común.”

Fuente: Iberley.

Así pues, se trata de varios productores que tienen un interés común: producir una película. Pero el motivo de la formación de la AIE va más allá de esto. A través de la AIE el inversor privado (distinto del productor, ojo) después de imputar el gasto de la producción, podrá desgravarse fiscalmente un porcentaje del dinero invertido. Se trata de una manera de que personas con grandes cantidades de dinero se puedan desgravar una parte de ello. Sea rentable la película o no, el inversor tiene garantía de que podrá desgravarse una cantidad determinada de dinero, es por eso que muchos despachos fiscales contactan a productoras cada año, en busca de proyectos en los que sus clientes puedan invertir.

 

 

Preventa de derechos de emisión:

Otra forma de obtener financiación, aunque quizás se trate de la forma más complicada, es vendiendo los derechos de emisión del largometraje, previa realización de éste, a canales de tv (pública o privada) o plataformas de OTT (Netflix, Rakuten TV, Hulu, Amazon…).

Los derechos de emisión son aquellos derechos que, como su nombre indica, permite a quien los posee emitir el contenido de la película o serie y cobrar los beneficios derivados. Normalmente este es un tema que gestiona la distribuidora de la película, y la que negociará un precio por ceder esos derechos durante un período determinado de tiempo. En otras ocasiones, será la productora o su agente de ventas el que negocie esta venta, si aún no habiendo obtenido distribución, tiene interés de algún canal de TV o servicio OTT; especialmente estos últimos años, en los que plataformas como Netflix y Amazon han dado voz a realizadores que, de otra manera, no encontraban salida en el mercado.

Financiación indirecta

Un tipo de financiación muy popular en el cine independiente es el de intercambiar el pago a algunos miembros del equipo (los mejor pagados o que ostentan posiciones de mayor responsabilidad) por participaciones en la película, que una vez distribuida se traducirán en beneficios de taquilla (si los hay). Es la forma más “económica” de financiar una película, y no la más recomendable, ya que se trata de un cartucho que utilizado una vez, se quema muy rápidamente. Algo que muchos cineastas olvidan cuando empiezan a basar sus películas en pedir favores.

Coproducción

Esta forma de financiación merece un post de por sí solo (y lo tendrá), pero por resumir: la coproducción, como bien su nombre indica, trata de unir la fuerza de dos o más productoras para compartir el peso de la financiación, organización y gestión de la producción del proyecto. El unirse con una productora de otro país (por ejemplo), no sólo ayuda a obtener más financiación, sino que también nos puede aportar ventajas fiscales en ese otro territorio, descuentos o precios más baratos para el alquiler de equipos de cámara, localizaciones, postproducción etc. otra manera efectiva de acercarnos a realizar nuestro proyecto.

Préstamo bancario

Otra opción, que podríamos considerar la más sencilla, es la de pedir un préstamo. Hay bancos que se prestan más a ello que otros; si se le presenta un plan fiable y en el que ya se ha cubierto buena parte del presupuesto, puede ser un muy buen aliado para cubrir esa última parte que falta para dar luz verde al proyecto.

Entonces, ¿qué pinta podría tener nuestro plan de financiación?

 

Plan de financiación largometraje

En este caso, la inversión privada y la inversión pública están muy igualadas, aunque en la mayoría de casos la ayuda pública será minoritaria. También hemos asumido que la película está vendida a un canal de TV privado así como uno público como es TVE (Televisión Española) para ser emitida en él tras su estreno en cines, durante un tiempo fijado por el contrato de cesión de derechos de emisión. También hemos sido muy afortunados al recibir dos ayudas a la producción, del Ministerio de Cultura y del Instituto Catalán de Cultura. Finalmente, la inversión privada es la que ha soportado el mayor peso financiero de todo el plan, y para cubrir el 5% restante del presupuesto, hemos recurrido a un préstamo bancario.

Podríamos haber creado un ejemplo de plan financiero mucho más complejo, con más partidas en las que dividir el presupuesto: crowdfunding, inversión en especie (por ejemplo, de una casa de postproducción que dé sus servicios de forma gratuita o con descuentos), fondos de inversión (otra forma de inversión privada), etc.

Así que ya lo ves, hay muchas maneras de obtener la financiación que necesitas para hacer realidad tu proyecto de película (o serie), ¡no recurras únicamente a las ayudas estatales, ¡porque hay muchas más (y más factibles) opciones de financiación!

Category: Herramientas

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Article by: Alex Barraquer