Entrevista 4th Pitchbox: Fermín P. Pina, guionista de Olvido

Fermín P. Pina es el autor del guión de Olvido, proyecto que se presentó el pasado mes de marzo en 4th Pitchbox. Fermín lleva poco tiempo escribiendo guiones. Viene del mundo del periodismo, y actualmente se dedica más a la comunicación corporativa, pero hace casi cuatro años que decidió que también quería formarse en la escritura de guiones. Ha pasado por Nucine, escuela de Valencia, y también por el Instituto de RTVE y por La Factoría del Guión, en Madrid.

Olvido es el primer largometraje que escribe, y ya ha conseguido una ayuda de la Generalitat Valenciana para desarrollarlo, además de participar en nuestro último Pitchbox. Motivos más que suficientes para que nos cuente más sobre su carrera y sobre el guión en cuestión.

Fermín, ¿por qué elegiste que querías escribir guiones, cuando ya tenías una carrera en el mundo del periodismo y la comunicación?

Me encanta el cine y me apasiona escribir, así que poder juntar ambas cosas es cumplir un sueño, como cuando los niños dicen que de mayores quieren ser futbolistas o astronautas.

¿Has hecho algún trabajo más relacionado con la escritura de guiones que sea reseñable?

A día de hoy no se ha producido nada que haya escrito, así que soy un escritor novel en el sentido más absoluto. He escrito varios cortometrajes y con uno fui finalista en un concurso. También he escrito una serie de ficción, Robin, que tuve la oportunidad de presentar a RTVE. Ahora trabajo en los guiones de dos documentales, uno corto y otro largo, sobre la enología y sobre el abandono y rescate de animales, respectivamente. Olvido es mi primer trabajo que “va para adelante”.

¿Cómo surge la historia de Olvido? ¿De qué va?

Olvido es un thriller ambientado en la riada que tuvo lugar en Valencia en 1957. Ha pasado mucho tiempo y fuera de aquí es un hecho un poco desconocido, pero fue uno de los desastres naturales más grandes de la época moderna en España. Dejó casi 100 muertos (probablemente más, pero el silencio del Régimen fue terrible) y arrasó la ciudad casi por completo, sumergiéndola primero en agua y luego en lodo.

La historia arranca con la aparición de seis cadáveres entre el barro. Podrían ser seis cuerpos más de las decenas y decenas que arrastró el agua, pero pronto se desvela que tras el suceso se esconde una conspiración mayor que nada tiene que ver con la riada. Una periodista y un policía se unen para investigar y perseguir a un asesino en serie con una motivación nunca vista, a través de esa Valencia devastada y literalmente hundida.

Portada del periódico Valencia al Día, del proyecto Olvido

La riada de Valencia es un hecho que siempre me ha fascinado y que en mi familia tocó de lleno. Cuando de adolescente empecé a interesarme por el periodismo, mi abuela me regaló los periódicos del día siguiente a la riada, que guardaba desde hacía casi medio siglo. Usar ese suceso como ambientación para un thriller, mi género favorito, me pareció una idea que podía funcionar muy bien, sobre todo visualmente: la pobreza de la postguerra, los años más duros del franquismo, barro, oscuridad, opresión y represión…

Olvido inicialmente se llamaba “Riuà” (riada en valenciano) y nació como proyecto de novela gráfica, junto a un amigo dibujante, para presentar a una editorial. Conforme fui escribiendo el guión, me di cuenta de que quizá podría funcionar como película. Publicarse la convocatoria de las ayudas a guión de largometraje de la Generalitat Valenciana me hizo decidirme a “darle una vuelta” y reconvertir el texto en largometraje cinematográfico.

Olvido es el nombre de la protagonista, pero también hace referencia a ese “silencio” que trató (y consiguió) instaurar la dictadura franquista con lo que había pasado y a la poca memoria que queda, 60 años después, de aquello.

Olvido, la protagonista del proyecto, es una mujer que trabaja como periodista a finales de los años 50 en España. ¿Cómo fue escribir un personaje así?

Olvido tiene un poco de mí como periodista. O mejor dicho, de lo que yo habría querido y creía que podía significar ser periodista: idealista, decidida, valiente, segura de que su trabajo tiene que servir para ayudar a la gente, para desvelar la verdad.

Eso, trasladado a la década de los 50, creo que le da un significado mayor y, sobre todo, provoca mucho más conflicto. Una mujer casi anacrónica, que lucha por hacerse valer en un mundo de hombres. O no es tomada en serio, o directamente no tiene posibilidad de expresarse.

Por otro lado, creo que faltan personajes protagónicos femeninos en el cine. Y no digamos ya en el género negro, policiaco o de suspense. He intentado que Olvido sea un personaje distinto al que estamos acostumbrados en los thrillers. No es una mujer a la sombra de un hombre. No es la frágil víctima ni tampoco el complemento del héroe. Olvido lleva el peso de la investigación, afronta los principales peligros y resuelve los mayores enigmas. Los roles habituales funcionan, pero al final acaban muy manidos. ¿Por qué no probar a invertirlos?

La ciudad de Valencia es el escenario de esta película, incluso has recibido ayuda de la Generalitat Valenciana para desarrollar el guión. ¿Por qué elegiste esta ciudad?

Uno de mis profesores, Pedro Loeb, siempre nos decía lo mismo: escribe sobre lo que conoces.

Valencia es mi casa. La riada es un suceso muy atractivo y que conozco razonablemente bien. Creo que es una ciudad con un montón de posibilidades, un proyecto “de aquí” que sin embargo no cae en el localismo. Una historia universal, con sus víctimas, su asesino en serie, su investigación, sus pistas y sus sospechosos… ambientada en un lugar y un momento histórico únicos.

¿Cuánto tiempo llevas trabajando en este proyecto?

He de reconocer que muy poco, así que aún tengo muchas versiones por escribir, seguro.

La historia empezó a rondarme la cabeza hace más o menos un año. El cambio de cómic a largometraje lo di en agosto, presentando a la convocatoria de la Generalitat sinopsis pormenorizada y tratamiento ese mismo mes. En diciembre se resolvió y al adjudicarme la ayuda nos dieron apenas 45 días para escribir y presentar el guión completo.

¿En qué punto se encuentra actualmente? ¿Qué es lo que necesita para poder desarrollarlo?

Pues en los últimos días se ha precipitado todo. Ahora mismo tengo el borrador del contrato que me ha ofrecido una productora y distribuidora madrileño-alicantina y otra propuesta de una productora valenciana, que quieren producir mi obra. Tenemos que reunirnos y ver qué opción es la más interesante, porque lo que de verdad me interesa es que Olvido legue a los cines. Y después de tomar la decisión, llegará el largo y laborioso trabajo siguiente: solicitar las ayudas al desarrollo y producción de la Generalitat, buscar financiación… Por mi parte, la siguiente (tercera) versión del guión la escribiré ya con los apuntes, consejos, sugerencias, recomendaciones y peticiones de los productores.

Soy prácticamente nuevo en esto pero sé que he tenido (¡estoy teniendo!) una suerte asombrosa. Y sí, por si hay alguna duda: conocí a los productores durante el networking del 4th PitchBox.

¿Te gustaría contar con alguien en concreto para este proyecto?

Lo que sé hacer, mejor o peor, es escribir, así que ese tipo de cosas se las dejo a los profesionales que saben hacerlo. Pero es cierto que mientras escribes es inevitable ponerles cara a tus personajes, imaginar sus registros dramáticos, los lugares donde podrían grabarse ciertas escenas, la sucesión de planos, la luz… La primera versión del póster de Olvido era con el rostro de Inma Cuesta, pero nos pareció demasiado pretencioso y acabamos por decidirnos por un fotomontaje.

Cartel proyecto Olvido

¿Qué es lo que más destacarías de tu proyecto?

En primer lugar, he intentado darle una vuelta al género invirtiendo los roles a los que estamos acostumbrados. Creo que la historia funciona igual de bien, sin perder verosimilitud y dando cierto toque de originalidad, de diferencia. Ojalá tener a una mujer de protagonista pase de ser algo anecdótico a algo normalizado.

Por otro lado, el cuándo y el dónde en Olvido son bastante atractivos. La Valencia post-riada apenas se ha explotado en la literatura de ficción o audiovisual y para quien no la conoce siempre sorprende.

Y por último, Olvido es una historia con mucho misterio y ligada a otro hecho, contemporáneo a la riada, que da un giro final bastante potente.

¿Habías intentado moverlo antes de conocer Filmarket Hub? ¿Cómo te fue?

Quitando algunos emails y envíos sin importancia a productoras y agentes, Filmarket Hub ha sido el primer y único canal o medio al que he acudido.

¿Qué es lo que te llevó a inscribirlo en 4th Pitchbox?

Conforme tuve el guión terminado que tenía que presentar a la Generalitat, lo inscribí al 4th Pitchbox. Estaba dado de alta en la plataforma desde hacía muchísimo tiempo, pero nunca había tenido nada que mereciese la pena presentar. Veía pasar los encuentros de años anteriores y pensaba en la oportunidad que podría ser participar. ¿Un encuentro con las principales productoras del país a las que presentarles mi trabajo durante siete minutos? No existe una oportunidad igual en todo el país.

¿Qué tal fue la experiencia en Pitchbox? ¿Y en el networking posterior?

Salvo catástrofe medioambiental (se nota que no quiero gafarlo, ¿verdad?), mi participación en el 4th Pitchbox ha supuesto el pistoletazo de salida para que se convierta en realidad lo que hace un año era una simple idea, de ésas que te vienen a la cabeza bajo la ducha o en los ratitos de insomnio. Así que, ¿qué puedo decir? Ojalá se hiciese un Pitchbox cada semana.

Filmarket Hub me ha abierto las puertas de la industria del cine, algo impensable para mí hace apenas unos meses. Es verdad que solamente es un punto de partida, la minúscula génesis de un proceso larguísimo y costosísimo, pero aunque se truncase aquí, ya habría valido la pena.

El equipo de Filmarket Hub no pudo ponernos las cosas más fáciles (¡gracias chicos!) y compartir la mañana con los otros seis equipos fue un honor. De ellos me he llevado consejos, ideas, puntos de vista…

El networking fue una gozada. Los asistentes estaban realmente interesados en nuestros proyectos y fueron enormemente cercanos. ¡El tiempo se pasó volando!

Una vez pasado el evento, ¿te resultó útil? ¿Cambiarías algo de tu pitch?

Quedé bastante contento con mi pitch. ¡Siete minutos dan para mucho!

¿Qué consejos darías a futuros participantes?

En mi caso, mi curriculum como escritor no llega ni a la suela del de los otros seis participantes, así que sabía que no tenía más remedio que diferenciarme de alguna manera.

El apoyo audiovisual durante el pitch es imprescindible. Un mod-trailer desde luego aporta muchísimo, pero se puede marcar la diferencia sin él. Acompañar el discurso con fotografías, diapositivas, ideas esquematizadas…

Los productores quieren escuchar ideas, pero también quieren verlas. Y si además crees de verdad en esa idea, si la expones con pasión y de verdad te la crees, la diferencia es enorme.

Por último, creo que cualquier guión gana muchos enteros contratando un scrypt analysis. De hecho, probablemente sea la mejor inversión.


Cuestionario rápido

3 guionistas favoritos: Me encanta el estilo narrativo de Aaron Sorkin, pero sobre todo me fascina su forma de dialogar. Esas réplicas imposibles, esos discursos inteligentísimos… Es cierto que a veces rozan la frontera de lo inverosímil, pero aun así me maravillan.

Brit Marling escribe el tipo de historias que más me gustan: pequeñas e íntimas pero con un trasfondo y una doble lectura enormes, enmarcadas además en géneros o ambientes casi fantásticos que no son más que una llamativa excusa para hablar de temas sencillos. Y además de buena guionista, es una actriz fantástica.

Y por último, David Pulido. No tiene un currículum muy extenso, pero lo nombro por ser un espejo en el que mirarme: un guionista que acaba de llegar y lo hace por todo lo alto, con un texto trabajadísimo en el que habla de lo que sabe.

3 libros de guión favoritos: soy de los que siguen el manual, de los que minutan y se rigen por estructuras, así que los libros y manuales me parecen imprescindibles. Creo que para escribir cine hay que ver mucho cine, pero también hay que “saber” cómo hacerlo.

El viaje del escritor, de C. Vogler creo que debería leerse obligatoriamente en el colegio. En cada curso. Una vez cada trimestre.

El guión, de Robert McKee es el más “manual” como tal. No es muy ameno y puede resultar un poco pesado, pero es probablemente el más dogmático que he leído, el más útil y ortodoxo formalmente hablando.

Y Salva al gato, de Blake Snyder es seguramente lo contrario: ameno, incluso divertido. Tiene un montón de ejemplos y un estilo muy cercano.

3 directores favoritos: Aquí barro para casa: Rodrigo Cortés, Alberto Rodríguez y Raúl Arévalo.

3 películas favoritas: ¿Sólo tres? ¡Imposible!

En lugar de favoritas, nombro tres películas/obras que odio. Y las odio porque me da una envidia terrible e insana no haberlas escrito yo: Otra Tierra, Midnight in Paris y el episodio Toda la historia sobre mí de la serie Black Mirror.

Category: Talent

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Article by: Isabel Delgado