Entrevista 4th Pitchbox: Gonzalo Visedo

Entrevista 4th Pitchbox: Gonzalo Visedo Núñez

Gonzalo Visedo Núñez no estudió cine, sino Ciencias Políticas. Ha ido formándose con el tiempo: haciendo cursos de INEM, trabajando en rodajes, viendo mucho cine, viajando, leyendo y sobre todo, escribiendo.

Empezó trabajando en la producción de Dile a Laura que la quiero, la primera película de Jorge Perugorría en España, después del éxito de Fresas y Chocolate.

Para conocerle mejor, y para que nos hable de su proyecto Transición, mención especial en 4th Pitchbox, le hemos hecho algunas preguntas.

¿Por qué elegiste esta profesión?

Elegí esta profesión porque levantarte por la mañana, mascullando en tu interior la película que viste el día anterior, y que ese vacío te persiga durante días, me parece único. Porque compartirlo a oscuras, en una misma sala con más gente, y el silencio cuando termina algo que intuyes ha sido grande, es más que único. Porque escribir e imaginar tu película, aunque se quede en el cajón, ya no te lo quita nadie. Porque el cine es la mejor elipsis de la vida: resume lo mejor (o peor) de ella, pero quitando la rutina, el tedio, las gestiones administrativas y el aburrimiento.

¿Dónde empezaste tu carrera?

Empecé en la producción hace ya mucho tiempo, hice series y cine en ese campo, pero desde el principio ya desarrollé la capacidad para narrar, sobre todo escribiendo, pero también dirigiendo, al tener también una amplia carrera de cortometrajes, algunos premiados, pero vamos, el camino que muchos tomamos, no es que sea original en ello.

¿Qué otros trabajos has hecho? ¿Nos puedes hablar o enseñar algo lo más destacado que hayas hecho hasta la fecha?

Tres de mis trabajos principales, los que tienen más premios y selecciones en festivales, son tres cortos (uno es un mediometraje), cuyas temáticas también se reflejan en el guión de Transición, especialmente la violencia y las consecuencia que trae consigo.

El momento justo es mi primer cortometraje (2009), una comedia ácida con un tema como el abuso escolar de fondo, con Dani Mateo, Elena Ballesteros y Darío Paso Jardiel.

Tchang es un ambicioso mediometraje rodado en 2010, que me costó 4 años sacar adelante junto a Hugo Serra (productor), rodado en alta montaña e inspirado en un hecho real sucedido en Sierra Nevada en 2004, con el conflicto vasco y la violencia de fondo. Gané la Biznaga de plata al mejor director de cortometraje en el Festival de Málaga, y fue unos de los diez finalistas de los Goya 2012, además de otros premios.

Anywhere es un polémico cortometraje rodado hace dos años, que co-produje también, con el que fui finalista del Premio Telemadrid/LaOtra durante la Semana del Cortometraje de Madrid de 2015. Una situación cotidiana, en un día normal, a plena luz del día, que termina de manera escalofriante. Rodado en falso plano secuencia de 12 minutos.

Además llevo 6 años intentando sacar adelante mi guión anterior llamado Niños de tiza, un thriller que es una adaptación de la novela de David Torres (cuyos derechos tiene una productora), pero con el triunfo de la películas de este género, hay muchos thrillers en proyecto y la cosa está costando mucho.

Háblanos de Transición, tu proyecto. ¿Cómo surge la historia? ¿De qué va?

Transición surge en esta espera con Niños de tiza, donde por primera vez escribo sobre mi infancia, sobre mi padre y sobre una época como la Transición española, en su momento más violento y crítico, en el que estuvimos a punto de volver a tener un enfrentamiento civil. Pero sobre todo trata de la relación padre e hijo, sobre el vacío insalvable que puede llegar a existir entre ambos, sobre lo poco que llegamos a saber de nuestros padres. Eso sí, bajo el género de ciencia ficción, mezclado con el thriller y el drama familiar, y con un viaje en el tiempo.

Transición va sobre un hombre de mediana edad, frustrado y alienado tanto en su vida personal como profesional en la época actual, que amanece de manera inesperada siendo un niño de 12 años, en plena Transición, pero con los recuerdos y mentalidad de un hombre adulto. Sin desearlo, va a tener que revivir su infancia en un opresivo colegio de curas, va a impedir un atentado de un comando de ETA, pero sobre todo se va a reencontrar con su padre, un duro militar franquista con quien siempre tuvo una difícil relación.

Entrevistas 4th Pitchbox: Gonzalo Visedo

En el Filmarket Hub puse que Atrapado en el tiempo se encuentra con Camino a la perdición. La primera por ese hombre del tiempo cínico, decepcionado y frustrado que interpretaba Bill Murray, al que el destino y el azar juegan una mala pasada dejándole atrapado en un mismo día (en el caso de Transición, en el año 1980), sin explicación alguna, al tiempo que parece tener una oportunidad para redimirse (el título de Transición juega con el doble significado, no sólo por la época en la que amanece el protagonista). Y Camino a la perdición, por el viaje que hacen juntos un padre y un hijo, donde éste último descubre la verdadera figura de su padre, alguien recio, duro, violento (Tom Hanks), al que el hijo respeta, e incluso teme. En el caso de Transición, es algo parecido, sólo que el padre es un duro militar franquista.

¿Qué es lo que te llevó a escribir una historia así?

Esta historia surge de manera casual, de mi encuentro con una placa conmemorativa de una víctima del terrorismo que hay en la calle Claudio Coello. Regresaba a casa desde el trabajo, sumido en mis pensamientos, cuando levanté la cabeza y me topé con ella. Ahí estaba, era la placa en recuerdo a un magistrado al que ETA mató en el año 1978, y tal como sucede en el guión, un oficinista decepcionado, que también es un guionista frustrado, se pone a indagar (como buen buscador de historias) en quién sería el hombre al que homenajea la placa. Y descubre que no sólo le asesinaron a él, sino que por una fatalidad del destino, ocho años después ETA también mató a su hijo en un atentado en Euskadi, solo que las dos muertes no tienen relación entre sí, es puro y macabro azar. De hecho su asesinato posterior se hubiera evitado si no hubiera ingresado en la Guardia Civil. El padre trató de impedirlo y lo consiguió cuando le cuenta que está amenazado por ETA al haber formado parte de los tribunales franquistas. El hijo le hace caso y no ingresa en la Benemérita, pero después de que su padre muera asesinado a manos de la banda terrorista, ingresa en el Cuerpo siguiendo su idea inicial, muriendo por una trampa-bomba colocada en una carretera de Euskadi, ocho años después de ser asesinado su padre.

Fue esta historia tan trágica en la que el azar y el destino juegan una mala pasada, la que me impulsó a pensar en qué haría yo si pudiese viajar en el tiempo a la misma mañana en la que van a atentar contra el magistrado. Si yo impidiese su muerte, su hijo no moriría ocho años después. Ésta era la premisa inicial del guión, una transgresión de la continuidad espacio-tiempo. Luego vinieron meses de trabajo con lápiz y papel, dándole forma a la mezcla entre realismo y violencia con la ciencia ficción y un viaje en el tiempo. Fue entonces cuando decidí usar mi propia infancia, ciertas cosas que me sucedieron, los recuerdos sobre mi propio padre, algo que ya se reflejaba en este relato que escribí hace tiempo.

Hablas mucho de la relación entre padres e hijos. ¿Qué tiene de personal Transición para ti?

Es una historia muy personal, con algunos momentos de mi infancia, en un ambiente donde la violencia lo impregnaba todo: en la calle, en el colegio, en las familias. Pero también hay ciertos toques de comedia cínica al ser un hombre adulto, a través de su propia infancia, por medio de la voz en off, quien nos permite descubrir 1980, el año donde cada 66 horas moría una persona asesinada en este país por motivos políticos.

Algunas cosas que escribí en el relato que os he comentado anteriormente se encuentran en el guión de “Transición”, además de elementos de mi vida actual, ya que para mí también es importante mostrar el contraste entre aquella época, donde se respiraba un ambiente muy cargado en lo político y social, con la actual, donde sigue la misma crispación (y violencia, a veces), pero añadiendo una deshumanización total en el trabajo y en la empresas, especialmente tras la crisis y la reforma laboral. Y también trato sobre lo complejo que resultan las relaciones personales en este mundo de redes sociales donde nadie levanta la mirada del teléfono móvil.

¿Cuánto tiempo llevas trabajando en este proyecto?

En este proyecto llevo apenas un año de escritura de guión, pero en el proyecto anterior, Niños de tiza (adaptación de la novela homóloga de David Torres) llevo más de seis años intentando que alguien la produzca, y si cuento proyectos anteriores que se han quedado en el cajón, más de veinte años.

¿En qué punto se encuentra actualmente? ¿Qué es lo que necesita para poder desarrollarlo?

Ahora mismo tengo el guión, y en mi cabeza como dirigirlo, con qué estilo, con qué color, en qué localizaciones y con qué casting.

Necesito un productor que apueste por él, que me planteé un plan de financiación y trabajo real, con fechas, seguro hacia donde ir con el proyecto (por ejemplo: TVE e ICAA, primera opción al ser ópera prima, pero sin descartar otras opciones).

¿Te gustaría contar con alguien en concreto para este proyecto?

Sí, me gustaría a Luis Callejo como protagonista (aunque en el 50% de la película solo se oye su voz, el motivo porque el que me gustaría contar con él, además de por su enorme talento, también es por su trabajo en la radio haciendo doblajes y dramatizaciones), Antonio Garrido, Pilar Castro, Lluis Homar y una serie de actores que han participado en mis cortos: Irene Anula, Iñaki Ardanaz, Darío Paso, Juan Aroca.

¿Qué es lo que más destacarías de tu proyecto?

La escena de la cafetería Manila, en el año 1980, cuando el protagonista, un niño de 12 años (borracho por haberse bebido de un trago un doble de cerveza), con los recuerdos y mentalidad de un hombre de 47 años (que es él mismo), le cuenta a un boquiabierto jefe del comando Madrid de ETA lo que va a hacer la banda en las siguientes décadas hasta que declaran la tregua definitiva ya en este siglo. Te ríes al principio, pero al final se te congela la sonrisa y terminas con una mueca terrible al escuchar por medio de una voz infantil todo el horror vivido.

¿Habías intentado moverlo antes de conocer Filmarket Hub? ¿Cómo te fue?

Lo he movido poco, solo a un par de productores que conozco y con los que he colaborado, que les gustó. También se lo he dado a leer a algunas personas que no tienen que ver con el sector, que no me conocen, para ver su reacción… de momento buena.

¿Qué es lo que te llevó a inscribirlo en 4th Pitchbox?

Probar más cosas y opciones para darlo a conocer, ya he dado pitchings con otros proyectos y quería intentarlo con éste.

Una última pregunta. ¿Tú cambiarías algo si pudieses volver a revivir tu infancia?

Intentaría cambiar yo mismo, aunque no sé si lo conseguiría, de eso va precisamente Transición.


Cuestionario rápido

No me gusta me limitarme en cuanto a gustos, es lo que tiene ser expansivo, quizás porque retengo líquidos, pero bueno, lo intentaré…

3 guionistas favoritos: Billy Wilder, IAL Diamond y Woody Allen, pero me faltan manos para nombrar a tantos.

3 libros de guión favoritos: Estrategias del guión cinematográfico, de Antonio Sánchez Escalonilla; Cómo se cuenta un cuento, de Gabriel García Márquez y La semilla inmortal, de Jordi Balló y Xavier Pérez.

3 directores favoritos: David Lean, Sam Peckinpah y Hitchcock, pero son tantos…

3 películas favoritas: El Apartamento, Blade runner, Grupo salvaje, pero son tantas y tantas… incluso las malas.

Category: Talent

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Article by: Isabel Delgado