Exhibición en transformación

En la pasada 6ª Jornada de l’Alternativa Professionals, la exhibición fue uno de los puntos principales de debate. ¿Deberíamos considerar igual de relevante la exhibición que las nuevas formas de producción? En el segundo bloque del evento asistieron Nico Manzano, programador del cine Institute of Contemporary Arts de Londres (ICA); Ramiro Ledo, uno de los socios fundadores de Numax; Ena Rahelić, organizadora del Sarajevo Film Festival; y Eduardo Escudero, de A Contracorriente Films.

Nico Manzano expone su punto de vista desde Inglaterra. En Londres, dice, “la demanda es muy grande, el problema que tiene el público es no poder abastecer la oferta que ofrece la ciudad”. “Intenta crear conexiones”. Manzano propone crear una entidad propia para cada exhibidora o distribuidora, es decir, crear una identidad reconocible para grupos concretos de público que sepan dónde encontrar el tipo de cine que buscan. El cine parece haber vuelto a su sentido primitivo de circo, un ocio más dentro de los centros comerciales. Ya no es aquel lugar común de peregrinación entre cinéfilos. Para incentivar que el público acuda más a las proyecciones, recientemente se apuesta por actividades añadidas antes o después de dichas proyecciones. Como recomienda Ena Rahelić: trayendo al director, haciendo Film Weeks o debates junto a teóricos de la industria. La exhibición debe estar a la orden del día. Uno de los contratiempos a los que se enfrentó el Festival de Sarajevo fue no haber tenido proyector DCP a tiempo. Al principio de la llamada revolución digital, muchas exhibidoras se mostraron reticentes a cambiar toda la infraestructura de proyección en las salas; ahora, comprobamos que pasa lo contrario, y cuesta encontrar salas para películas rodadas en analógico.

Eduardo Escudero mostró su visión desde la distribución alternativa que está surgiendo en los últimos años en España. “El poder de la distribución se basa en decidir cómo y cuándo estrenas”. ¿Es bueno esperar para estrenar? Con la cultura de lo inmediato parece que debamos estar en constante contacto con las tendencias, ser los primeros en ver las películas en cartelera. Mientras que, con un cine más alternativo, quizás es mejor esperar a que la película vaya recorriendo un camino de festivales primero, con el objetivo de que obtenga su espacio y reconocimiento dentro de ese sector, para luego llegar a estrenarse con una carga positiva.

A menudo hacemos demasiado hincapié en la necesidad de ayuda económica pública para la financiación de proyectos audiovisuales. Sin embargo, en estos momentos, ¿no es más necesaria la ayuda pública en la exhibición que en la producción? Numax es un claro ejemplo de la apuesta por la exhibición en España. El cine, librería y laboratorio de gráfica y vídeo, se lanza con proyecciones que no tienen distribución en prensa, posibilitando a su vez, la cabida de propuestas cinematográficas que trabajan por renovar y reformular las maneras de ver y contar y que no encuentran a menudo un espacio en las carteleras. Se trata de la exhibición independiente de películas como el cine de arte y ensayo o arthouse. La utilización de la publicidad para salas independientes y el proceso de digitalización de salas permiten que sea accesible. En relación a esta propuesta alternativa, fue interesante descubrir el proyecto KINOLAB, un proyecto de dos jóvenes franceses que se dedican a catalogar salas independientes por toda Europa. Numax propone otras formas de exhibición destinadas al público joven mediante la introducción de proyecciones cinematográficas en la educación, que fomentan un acercamiento hacia el cine no sólo como elemento cultural, sino como un modelo instructivo más. Se emplean otros recursos que avanzan hacia la misma filosofía, como el precio de entrada a la sala de proyecciones, que consigue disminuir mediante la inserción de publicidad local que ellos mismos eligen para revestir el importe. Todas estas iniciativas se basan en la utilización del modelo francés, que muestra apoyo a la exhibición mediante la ayuda de 1,5€ por entrada vendida para películas de arte y ensayo, el apoyo a la creación y digitalización, ayudas regionales a salas e incorporación de programas de cine en las aulas. En cuanto al resto de Europa se posiciona el Reino Unido con apoyo a la digitalización o Portugal, que apoya la exhibición para películas que tienen menos del 5% de cuota media de mercado. Europa Cinemas también interviene en el sector de la exhibición cinematográfica mediante algunas ayudas de las cuales se nutren cines como Renoir o Verdi en Barcelona. “La utilización del modelo francés tendría ganancias.” 

Numaxpresentaa

Uno de los futuros proyectos es crear el Cine-Arte, que consiste en una red de treinta salas en España con la finalidad de crear modelos de ayuda común y, a su vez retroalimentarse entre ellas.

¿Cómo se puede crear una colaboración de salas de cine y festivales? Este planteamiento se lleva a cabo por Cines Roma con el estreno de películas que están en grandes festivales como también se da en el Festival de l’Alternativa. Zumzeig realiza una particular propuesta de cine-bistrot donde se realizan diversos convenios, algunos de ellos festivales como ahora Márgenes. Junto con Unión de Cineastas, se hacen convenios donde se crean eventos de punto de encuentro. Unión de Cineastas también son lobby: socios que hacen colaboraciones con instituciones partiendo de la idea de salas de cine como lugar vivo. En Numax también se hacen ciclos en la librería relacionados con la sala de cine como gancho e idea de transversalidad de tratar temáticas por todas las artes.

¿Qué impedimentos nos deparan? Colonización en las salas del cine americano, mercantilización de la industria del cine con tratados como el TTIP. Pese a esto, en el Departamento de Cultura se han empezado a hacer jornadas sobre la influencia del inminente TTIP en referencia a la cultura.

Alba Fernández & Ariadna Solera

Category: Festivales y MercadosIndustria

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Article by: Alba Fernandez