Referencias para tu guión

La importancia de las referencias sobre tu guión

En el cine está todo inventado, o casi. Aunque año tras año el celuloide nos sorprende con guiones originalísimos o técnicas narrativas muy innovadoras, los casi 140 años de historia (oficial) de relatos en la gran pantalla han dado para mucho. Tanto, que un nuevo proyecto siempre tiende a compararse con algo ya existente. Tendemos a buscar referencias.

Lejos de suponer un estigma o encasillar tu guión eclipsando su originalidad, las referencias a otros trabajos ya existentes pueden convertirse en aliadas de mucho valor. Saber utilizarlas, jugar bien tus cartas y compararte con los referentes adecuados puede sumar muchos activos para que tu guión acabe llegando a la pantalla. Veamos cómo.

¿Para qué compararme?

A la hora de presentar tu guión a quien pueda interesarle (productores), será inevitable que, antes de lanzarse a la lectura, quieran conocer algunos aspectos generales de tu obra. Más allá de la sinopsis, de un adecuado logline o de alguna descripción más precisa, comparar tu trabajo con referentes ya conocidos resulta muy útil para que tus lectores se hagan una idea preliminar de algunos aspectos vitales, como el tono, la ambientación o el estilo narrativo.

Las referencias son una primera carta de presentación. Son ejemplos orientativos y como tal se entienden. Utilizar como referencia la película Seven (David Fincher, 1995) no significará que estés pidiendo a tus productores que consigan a Brad Pitt para el cast ni que el presupuesto de la película ronde los 30 millones. Pero de eso nos ocuparemos más adelante.

 

XX meets YY

Vamos a ello. Utilizar referencias es, en esencia, comparar. ¿Cómo hacerlo?

Una fórmula muy empleada en el mercado anglosajón y que hemos adoptado en Filmarket Hub es la de describir tu guión con la fórmula XX meets YY. Es decir, una fusión de de dos obras que den un sentido completo de por dónde van los tiros en tu caso. Y esas dos obras, además, pueden funcionar muy bien sin ser necesariamente largometrajes de ficción. En la época en la que nos encontramos, con el mercado seriéfilo en una burbuja inconmensurable, hacer una comparación entre película y serie también puede funcionar muy bien. O incluso con documentales.

Pongamos un ejemplo para verlo claramente. Imagina que tu historia es un drama familiar que enfrenta a dos hermanos que pugnan por el amor de la misma mujer, mientras para subsistir se ven obligados a introducirse en el tráfico drogas. Esa primera parte, con aires románticos, trágicos y casi épicos, recuerda mucho a la trama amorosa de Pearl Harbor (Michael Bay, 2001). Enfrenta amistad y romanticismo, una fórmula muy recurrente y que funciona muy bien dentro del género. Una lucha fratricida por conseguir el amor anhelado.

En el otro lado, el cómo alguien honrado se introduce en un submundo criminal por necesidad y para sacar adelante a su familia podría ser una inspiración directa de Breaking Bad (Vince Gilligan, 2008-2013), todo un hito televisivo.

“Pearl Harbor meets Braking Bad”. Descontextualizado, parece una locura. ¿Una película militar que habla sobre el cáncer? ¿Una cinta histórica protagonizada por un profesor venido a menos? No.

Se trata de dos obras aplaudidas por la crítica y/o éxitos de audiencia, que se convierten en referencias muy buenas para tu guión. Acompañado de la sinopsis que dé un poco de contexto, los productores entenderán que tienen entre manos una película profunda y probablemente introspectiva, capaz de atraer al público fan de lo romántico… pero también con tintes de thriller, oscura y dramática. Funciona, ¿no?

 

Mezcla conceptos… con criterio

Si esta fórmula te convence, piensa que tienes dos balas en tu pistola, por lo que tienes que acertar muy bien el tiro. Como ves, puedes mezclar géneros y estilos, pero procura no ser repetitivo o poco conciso.

Pese a que tu guión esté clarísimamente enmarcado dentro de un género concreto, siempre existirá la posibilidad de usar referencias que amplíen el abanico, que contribuyan a tener un contexto mayor. Si tu película es de ciencia ficción al 100% y el protagonista rompe la cuarta pared, haz uso de Woody Allen. Si tu película de terror la concibes como una explosión de color en el apartado visual, ¿por qué no usar referencias a Wes Anderson?

Apunta alto. Muy alto.

Como ves, utilizamos ejemplos muy conocidos y reputados. Y ahora te preguntas: ¿no me perjudicará compararme con referentes de tanto nivel? En absoluto. En primer lugar, ten en cuenta que los productores quieren creer que tienen entre manos el futuro bombazo cinematográfico internacional. DESEAN creerlo. Que tu cinta se parezca a la reciente ganadora de un Oscar, a la película que arrasó en los Goya de hace unos años o a la cinta independiente que destrozó la taquilla compitiendo contra enormes bluckbusters veraniegos, será un primer paso y una carta de presentación muy interesante.

Por otro lado y en el extremo opuesto, nadie quiere ni oír hablar de los grandes batacazos de crítica o taquilla. Por mucho que puedan ser similares, NUNCA utilices referencias a películas, series u otros formatos que no han funcionado. Esos títulos que tan mal han funcionado, sea por lo que sea, son como estigmas. Evítalos a toda costa.

Por ser claros: es mejor usar una referencia indirecta y algo rebuscada de una cinta exitosa que una comparación muy precisa y parecida de un fracaso audiosvisual.

Referencias más concisas

Como decimos, la fórmula XX meets YY se emplea mucho en EEUU y es la que encontrarás en la one page de tu proyecto cuando lo inscribas en nuestro mercado, pero puedes emplear las referencias de otro modo.

Por ejemplo, puedes emplear tres obras distintas para comparar tu guión y hablar del género/historia, del tono y de la técnica. En una charla distendida, en una presentación ante los productores o en tu dossier de ventas puedes explayarte un poco más, ser más concreto y explicar en profundidad tu obra.

Tomando de nuevo nuestro ejemplo anterior, podrías realizar un pequeño pitch más o menos así:

“Mi película es una cinta dramática que narra el triángulo amoroso entre dos hermanos y una mujer, con un conflicto romántico como el de Pearl Harbor. Mientras los tres protagonistas viven y sufren el amor, los hermanos se ven obligados a introducirse en el mundo del tráfico de drogas para sacar adelante a su maltrecha familia, igual que hace el protagonista de la serie Breaking Bad. Además, la historia se cuenta desde el punto de vista del hermano mayor, que constantemente rompe la cuarta pared para interpelar al espectador, igual que algunos de los films de Woody Allen”.

 

¡Comparar es bueno!

Resumiendo: compara, compara y compara. Seguro que tienes entre manos un guión buenísimo, así que no tengas miedo de ponerte a la altura de los grandes. Hacerlo ayudará a dar contexto a tu trabajo y a que los productores entiendan rápidamente qué tienen entre manos.

Y después, cuando ya estén picados por la curiosidad de saber cuánto y cómo se parece tu guión a esas referencias tan exitosas, habrán mordido el anzuelo y se darán cuenta de que ya han pasado las primeras páginas de tu texto, dispuestos a leerlo hasta el final.

¡Ánimo con esas referencias!


Logo de Filmarket HubLas referencias son una herramienta genial para dar valor a tu guión, hacerlo más visible y comprensible. Por eso, cuando subes un proyecto a nuestro mercado de guiones online, nuestra one page te da la oportunidad de comparar tu trabajo con dos cintas de referencia. Y recuerda: ¡apunta alto!

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Article by: Fermín P. Pina