Entrevista con José Rodríguez, coescritor de ‘Adiós’

José Rodríguez inscribió en 2016 su guion para un largometraje titulado ‘Adiós’ en el mercado online de Filmarket Hub y se convirtió en uno de los siete proyectos seleccionados para realizar un pitch de venta ante la industria en el 3rd Pitchbox.

Tres años más tarde y después de un largo proceso de desarrollo, ‘Adiós’ llega a los cines de toda España bajo la dirección de Paco Cabezas. Este thriller, ambientado en el sevillano barrio marginal de Las tres mil viviendas, cuenta la historia de un padre con un oscuro pasado delictivo que se verá obligado a volver al mundo delictivo para obtener justicia por la muerte de su hija.

‘Adiós’ es el primer largometraje de José Rodríguez, que ha participado recientemente en series de ficción como ‘Diablero’ y ‘La peste’.


Cuéntanos cómo fueron los inicios de tu carrera: ¿Por qué elegiste esta profesión? ¿Dónde estudiaste? ¿Cuál fue tu primer trabajo como guionista?

Aunque suene muy tópico, mis inicios, como los de todos, están en la necesidad de contar historias y en el deseo de llevarlas a la pantalla. No tuve la oportunidad de entrar en una escuela de cine, pero sí pude cursar un módulo superior de audiovisuales, algo que iba muy en sintonía con lo que me gustaba. Los primeros pasos son ejercicio de ensayo y error en los que pruebas a escribir cortos y otras muchas historias que se quedan en el disco duro.

Todo esto salpimentado con muchos trabajos en cafeterías, en supermercados o en un obrador. En ese momento hay que diferenciar lo que realmente te paga el alquiler y la comida de lo que puedes ir haciendo en tu tiempo libre. Te llevas muchos golpes, llegas a pensar que no vas a llegar a ningún sitio y que nadie va a querer leer tus guiones… hasta que un productor ve tu corto o una plataforma como Filmarket Hub selecciona el proyecto, ve posibilidades y tienes un minuto de gloria para presentarte en un escenario ante grandes compañías.

¿Qué recuerdo tienes de la experiencia en el Pitchbox?

Cuando surgió la opción de Filmarket Hub, me flipó que funcionara como mercado de guiones. Presentamos nuestro proyecto, nos seleccionaron para participar en el 3rd Pitchbox y resultó una experiencia increíble. Yo disfruto mucho haciendo pitch y luego el momento de encuentro con los productores es maravilloso. Cuando te dan el listado de las empresas que te van a escuchar alucinas.

Recuerdo que  hice un póster junto a unos amigos y, hasta donde yo sabía, teníamos que acudir con cartas de intención de actores y demás credenciales. Por nuestra osadía en aquel momento, acudimos a dos grandes actores: Álvaro Cervantes y Natalia de Molina. No sé lo que pasó, pero ese guion llegó a Natalia, lo leyó y nos dijo que quería estar en la película. Además, cuando veníamos a Barcelona para el Pitchbox, recibí una llamada de Álvaro. No daba crédito a aquello, pero también nos dijo que quería participar en el proyecto e incluso vino al pitch con nosotros.

La experiencia con Filmarket es positiva y necesaria. Creo que sois los que tenéis la llave o la palanca para forzar la puerta. A veces cuando terminas un guion no tienes ni idea de qué hacer y saber que hay alguien con una plataforma para abrir esa puerta y permitirte mostrar tu trabajo es un alivio. Brindáis la oportunidad de que los productores nos conozcan y eso es genial.

¿Contribuyó a avanzar con el desarrollo?

Tienes que ser consciente de que quizás tu proyecto no llama la atención de los productores en ese momento porque no está lo suficientemente maduro o porque es posible que la productora haya trabajado con proyectos similares y no quieran repetirse. Sin embargo, eso no significa que tu proyecto no sea bueno y debas tirar la toalla. Yo conseguí extraer valiosos contactos y relaciones para proyectos futuros.

Sumé el sello de Filmarket Hub a mi póster y mantuve conversaciones con varias productoras que contactaron conmigo a través del mercado online. Es un proceso muy difícil y se tienen que alinear muchos factores para que tu proyecto encaje bien en el planning de la productora. 

¿En qué momento se suma Paco Cabezas al proyecto?

Seguí tocando puertas hasta que una de ellas me llevó a un productor que le hizo llegar mi guion. De repente un día te suena el teléfono y es Paco Cabezas. Recuerdo que en un primer momento, cuando recibí la llamada no creía que fuera realmente él y lo primero que le respondí fue: “Tú que coño vas a ser Paco Cabezas”. Ni siquiera pude hablar con él en ese momento porque tenía que ir corriendo a trabajar, pero en cuanto tuve un momento libre lo llamé y todo cambió.

Me dijo que había recibido mi guion y después de leer las 10-15 primeras páginas, cuando se dio cuenta lo había leído entero. A partir de ahí comenzó una bola de nieve positiva que fue agrandándose mientras Paco y yo empezamos a hablar y nos conocimos mejor. Desde el momento en 2017 en el que él se involucra en el proyecto, ha sido un proceso maravilloso.

¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar junto a un director con tanta experiencia en cine y televisión?

Paco Cabezas es una persona maravillosa. Respeta tu lugar, te sitúa donde tienes que estar, te acompaña, te arropa y te escucha. Esto es fundamental. Él también es guionista y sabe por lo que pasamos, pero la última decisión la tiene siempre el director. Tienes que entender que, como guionista, tu trabajo no es ir a un rodaje a apuntillar. Sin embargo, pude asistir a algunos y es una experiencia brutal. Antes de llegar a ese momento siempre hay un consenso y una versión final del guion que conocemos todos.  Yo no vi cambios significativos entre la versión final y la de rodaje, pero siempre hay cosas que se caen en el montaje y otras que no estaban en el guion ni en los diálogos y han nacido durante el rodaje. Sería muy hipócrita por mi parte celebrar estos añadidos y quejarme por las partes que no llegan a pantalla.

¿Cómo lograsteis captar la atención de un productor tan destacado como Enrique López Lavigne?

En 2018, da la casualidad de que Miguel Ángel Vivas está rodando ‘Tu hijo’ en Sevilla con La Claqueta y con Apaches. Le escribí a Paco porque consideraba que necesitábamos el apoyo de una productora andaluza y el músculo de un productor grande. Se puso en contacto con Enrique López Lavigne, le pasamos al guion y al día siguiente nos citó en su productora. Lo primero que nos dijo cuando nos reunimos fue que no entendía cómo era posible que esta película no se hubiera producido todavía. Fue entonces cuando supimos que iba a apostar por nosotros.

El momento Apaches fue cuando realmente todo cambió para bien y fui realmente consciente de que el proyecto empezaba a hacerse de verdad. El tesón de Paco para estar ahí continuamente, pese a todas las series que tenía entre manos, y el apoyo de Enrique y de Olmo Figueredo de La Claqueta lo cambiaron todo.

El guion final de ‘Adiós’ también lo firman Paco Cabezas y Carmen Jiménez. ¿Cómo ha sido el proceso de reescritura con ellos?

Ha sido un trabajo orgánico y muy fluido. Las discusiones que tuvimos Paco y yo no lo fueron en sentido negativo, sino que probamos continuamente a llevar las nuevas ideas al papel y comprobar si funcionan o no. Nos pasamos secuencias y reescribimos el uno sobre el otro de manera muy natural y sin luchas de egos ante los cambios. Partimos siempre de la base de que hay un largo camino de asimilación de lo que hay en el papel hasta que lo llevas a cámara y el actor le da su propia interpretación. Los guiones se reescriben continuamente e incluso reescribimos sobre el rodaje porque suceden contratiempos que te obligan a darle la vuelta a una secuencia.

Una de las cosas más interesantes que hicimos fue darle una vuelta al papel del inspector, que en un primer momento iba a interpretar Álvaro Cervantes, y hacerlo mujer. Pensamos en dos personajes que nos gustan mucho, como son la Ripley de ‘Aliens’ y la Clarice Starling de ‘El silencio de los corderos’, y de repente surgió la idea de cambiar el personaje y hacer algo diferente.

En todo este periplo hay un momento en el que Paco está fuera y yo me veo con un volumen de trabajo desproporcionado y recurrimos a Carmen Jiménez. Ella entró en el último tercio de la película, con Apaches ya preparándola, y consiguió arrojar un poco de luz porque a veces es necesario que entre alguien desde fuera con aire fresco. Estuvimos muy contentos con el resultado y finalmente le dijimos que siguiera con nosotros.

En 2016, ‘Adiós’ se presentó a Filmarket Hub como “un thriller sucio, nervioso, cuyo tono se mueve entre el realismo violento de films como ‘Grupo 7’ o ‘Un profeta’ en sintonía con la acción de ‘Training Day’». ¿Cuánto de aquella propuesta veremos finalmente en la película?

Los referentes van cambiando y ahora ‘Adiós’ bebe mucho del thriller surcoreano. Me parece una acierto tomar ese tipo de referentes, traerlos aquí y hacerlos propios. Sigue siendo frenético, sucio y violento, pero la impronta de Paco es que dentro de esa suciedad encuentra una belleza muy curiosa que cabalga entre la suciedad de las calles y el barroquismo y el costumbrismo de Sevilla.

El público ha empezado a asimilar que no importa que sea algo español o norteamericano; si es bueno, gusta. En España hacemos muy buenos thrillers, pero también grandes dramas y comedias. Hay historias tan cojonudas en la idiosincrasia española y, sin embargo, cuando las hacemos nos cuelgan el sambenito de que “parece americana”. Nos llevan sesenta años de diferencia con la televisión y las series y siempre van a ser el referente, pero puedes coger una historia hacerla tuya y lograr algo totalmente diferente.

¿Qué diferencia a ‘Adiós’ del resto de thrillers que estamos viendo en España?

Hay una cosa que han hecho muy bien Paco y la compositora Zeltia Montes que es la fusión entre el flamenco y la potente banda sonora instrumental característica del thriller. Lo que nos encontramos en ‘Adiós’ es una acción muy bien rodada que se vertebra a través de la tragedia y del flamenco. El cante está continuamente en la película y eso es algo que no se ha visto.

Los directores tienen que hacer suyo el material, interpretarlo y darle vida propia. El saber hacer de Paco consigue que la película y cada escena de acción tengan más personalidad cuando las metes de lleno en Las 3000 Viviendas. Estamos acostumbrados a los bajos fondos de Madrid o Barcelona, pero estos fondos nunca se habían visto. Ha conseguido agitar el avispero y el resultado es muy divertido. Como mínimo, os garantizo que no os vais a aburrir.

También has sido guionista de ‘Diablero’, la serie mexicana original de Netflix. ¿Cómo surge tu involucración en este proyecto?

Paco pone mi nombre sobre la mesa, yo entro en Morena Films y empiezo a escribir el guion de ‘Diablero’ junto al resto del equipo. Me tocó aprender sobre la marcha como se trabaja en una serie. Haces una writers room y tienes que armar los capítulos. Es muy divertido, pero también extenuante, porque las ideas cambian continuamente. Lo que tu escribes va a ser leído por muchas personas y tienes que someterte a críticas constructivas y al criterio de showrunners y coordinadores de guion. Estar en esta tesitura es la mejor escuela posible.

¿Cómo valoras la experiencia de escribir una serie respecto a un largometraje?

Mis experiencias han sido diferentes porque ‘Diablero’ fue un proceso mucho más largo y ‘La peste’ más corto, pero más intenso. Llegas a una serie que ya está hecha, tienes que empaparte y conocerla al dedillo. De ‘Diablero’ aprendí lo divertido que es la peripecia y hacer que pasen cosas nuevas continuamente para mantener el pulso de la historia. En ‘La peste’, en cambio, aprendí como se trabaja la contención, el realismo y la acción pegada al suelo. A veces menos es más y no tienes que explicitar ni dialogarlo todo. Puedes decirlo con una mirada, un gesto o una acción sin necesidad que los personajes hablen.

Hay que tener mucho cuidado y no desmerecer al guionista de televisión. Parece que si has trabajado en ‘Los Serrano’ no puedes hacer cine  y nos hacemos un flaco favor. Conozco compañeros que han estado en series que todos hemos visto y son grandísimos profesionales. El que se ha bregado en series probablemente haya desarrollado un músculo brutal a la hora de sentarse en una writers room. Al final, lo que hacemos es contar historias con el medio y los posibilidades que nos dejan, indiferentente de si es cine o televisión.

¿Qué consejo le darías a un guionista que está intentando sacar adelante su primer guion?

A día de hoy, lo que he aprendido es que hay que entender que los productores reciben muchísimos guiones y cada uno de ellos tiene cientos de páginas. Sé de productores que los leen, pero entra mejor un argumento de 7 0 10 páginas que despierte el interés al esfuerzo que supone leer un guion entero. Si estás pensando en escribir un guion, es más factible empezar por un logline, una sinopsis corta, una sinopsis desarrollada y unos referentes que compongan un documento de venta en el que cuentas una historia y puedes llamar a las productoras, entendiendo siempre que al otro lado hay mucha más gente como tú deseando entrar.

Es un proceso complicado, pero no es una quimera. Hay un componente de suerte innegable hasta que alguien te lee. Entonces, si esas diez primeras páginas consiguen enganchar a esa persona, el factor suerte se anula porque queda la evidencia del trabajo bien hecho.

Category: Talent

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Article by: Filmarket Hub