Los productores que no amaban la promoción

Hace poco tuve el placer de conocer a un inversor de startups que ocasionalmente invierte en películas y que el año pasado había puesto dinero en una película respaldada por una televisión privada. Me dijo un montón de cosas interesantes, algunas incluso no me las podía creer. Había rechazado invertir en una película que posteriormente se convirtió en un gran éxito de taquilla. No le gustó el guión. Me sorprendió que se negara pero él es así. “Para que yo invierta en una película me tiene que gustar el guión”. Algo que a mi entender le honra. Cree en una película en base al guión, a la historia. “Hay dos tipos de inversores en cine, los que analizan los números y los que están locos”. Habrás podido deducir que él es de los segundos. Me lo confesó tal cual.

Mientras hablamos durante un buen rato de Filmarket Hub y de lo que puede hacer por esta industria, el inversor me lanzó la siguiente afirmación; “El cine es promoción”. A mi yo guionista le entraron ganas de ir al bar y empinar el codo. O no.

Desde hace años tengo asumido que la promoción es IM-PRES-CIN-DI-BLE para que una película funcione en taquilla. Y la verdad es que aunque no creo que el cine sea solo promoción, sí que es una pieza a la que no se le ha prestado el debido cariño. Para aquellos que lo desconocéis, la promoción se engloba dentro del llamado P&A (prints and advertising). El print consiste en hacer las copias de los DCP’s, las copias de los trailers, licencias, subtitulado, doblaje, Dolby y trackings entre otros conceptos y el advertising es la promoción de la película con el marketing como elemento nuclear; materiales, publicidad… Tal y cómo explica Elena Neira, especialista en este campo: “El P&A se desarrolla a partir del potencial que se ha estimado para la película y lo que vas a invertir para conseguir notoriedad entre tu público potencial. Aunque no hay ninguna fórmula mágica se puede decir que en una película con ciertas aspiraciones comerciales se debería destinar a P&A entre el 30-35% de lo invertido en producción, pero esto no te asegura el éxito. Hay muchas más variables a considerar. Si tu película es menos ambiciosa a nivel de taquilla, por ejemplo puedes destinar un 20%”.

Si uno mira las películas españolas que triunfaban hacía quince o veinte años, te das cuenta del gran salto que han dado las televisiones privadas. ¿Pero por qué tienen tanto peso hoy? Porque hacen una promoción que te cagas. Sí, hacen proyectos grandes con estrellas y también han hecho alguna peli que se la ha pegado en taquilla (por simple estadística no todas las películas pueden triunfar), pero si algo les ha aupado a una posición envidiable es la perseverante promoción de sus películas.

Hay algo que debería estar muy claro y es que si una obra no es visible, no puede funcionar en taquilla. Hace poco leí la entrevista que Fotogramas hizo a Sergi Pérez, director de “El camí més llarg per tornar a casa” y en la que explicaba su caso. Una lástima que no haya conseguido más repercusión porque la suya es una gran película. Como dice Elena; “Lo primero que hay que transmitir al público es ¡Existo!”. Porque sino es como si abrieras El Bulli y le tapiaras la entrada. Nadie entrará a comer. Con el cine y la promoción pasa lo mismo.

Un buena promoción es la clave para un gran éxito. Ahí está Palmeras en la nieve. Ha superado todas las expectativas. Y claro, diréis que las televisiones lo tienen muy fácil. Se autopromocionan y ya está. Pero es en ese momento cuando la industria se encuentra entre la espada y la pared. Las televisiones solo producen un limitado número de películas al año. ¿Qué sucede con las otras? Si no se promocionan como es debido se las condena a pasar de puntillas por la taquilla o ya directamente, a pegarse un tiro en las rodillas por no tener nada de promoción. Porque esto sucede en esta industria. Muchos productores confían en que sea la distribuidora la que se encargue de la promoción cuando no debe ser del todo así. En los últimos años muchos productores, sobre todo nóveles, se han lanzado a producir cine sin tener nada destinado a su promoción, cerrando así las puertas a que el público descubra el proyecto y lo pueda apoyar. Nadie conoce mejor la línea creativa de la película que productor y el director, y la línea creativa que puede tener su promoción. Según Elena; “Es necesario involucrar al equipo artístico en esta faceta, especialmente si hay un casting poderoso. Que todos hagan la promo desde su posición es un plus para la película. El problema es que hay un desconocimiento general en esta faceta. En los últimos años se ha desaprovechado esta posibilidad de promoción que además, tiene un potencial extraordinario. No obstante, esto parece que se está corrigiendo ya que algunos productores están comenzando a implicarse en marketing y la promoción online porque permite innovar, probar cosas nuevas y a un coste mucho más accesible”. Sin duda un gran paso adelante para aquellos que no disponen de una televisión privada detrás de sí. Esperemos que la frase “¿Además de producir tenemos que hacer la promoción?” pase a la historia.

Como muestra de lo innovador y genial que puede ser promocionar una película, aquí os dejo una mensaje de Deadpool.

Category: Industria

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Article by: Marc Agues