Crear personajes a partir de arquetipos

CÓMO CREAR ARCOS DE PERSONAJES CON ARQUETIPOS Una guía para pragmáticos

Oye, ¿estás a punto de comenzar una historia? Guay. Los escritores deberían estar escribiendo. Pero, ¿te sientes excepcionalmente perezoso hoy? Fantástico. Creo que puedo ayudarte entonces.

Sabemos que la mayoría de las historias, si no todas, tienen arcos de personajes. Estos pueden ser experimentados por el personaje principal, los personajes secundarios o ambos.

Elaborar estos arcos es una de las partes más complicadas de hacer una historia, debes entender el personaje y la trama para hacer que ambas cambien de manera convincente. Y que uno haga eco en el otro, claro. Afortunadamente para nosotros, entender los arquetipos podría darnos una manera sencilla y rápida para crear uno de estos arcos.

¿No te sientes con suerte ya?

Un profesor me dijo una vez en una clase de guion:

“Oye, incluso si no crees en las guías de autoayuda, pilla uno o dos libros. Te darán buenas ideas para los arcos de los personajes”.

¿Era un consejo pasivo agresivo para que yo mejorara como persona? Seguramente, pero también tenía razón. La psicología y la narración podrían estar más entrelazadas de lo que solemos pensar.

Primero, ¿qué es un arquetipo? Google nos da tres definiciones:

  1. Un ejemplo muy típico de cierta persona o cosa.
  1. (En la teoría de Jung) una imagen mental primitiva heredada de los primeros ancestros humanos, y se supone que está presente en el inconsciente colectivo.
  1. Un símbolo recurrente o un motivo en la literatura, el arte o la mitología.

Para nuestros propósitos, quiero hacer un Frankenstein con esas definiciones y crear:

  1. Un símbolo recurrente de una cierta persona, presente en el imaginario colectivo.

 

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¿No crees en los arquetipos?

Escucha, si ves en una película un tipo alto con una túnica blanca luciendo una enorme barba gris, ya sabes quién es este personaje. Este personaje ayudará al héroe a lograr su objetivo con algún conocimiento o consejo críptico e innecesariamente confuso. Desde Merlín a Gandalf hasta Dumbledore, todos han sido así.

¿Están estos personajes copiando al que vino antes? En realidad, no, están siendo sacados del mismo lugar, nuestro inconsciente colectivo.  Todos conocemos esta gran cantidad de símbolos que provienen de nuestra cultura y mitología, están arraigados en nuestras cabezas desde que éramos niños pequeños. ¡Incluso antes de eso! Jung cree que estos arquetipos están dentro de nosotros desde el momento en que nacemos.

Básicamente, los “Arquetipos” son “proto-personajes” que ya tenemos instalados en nuestras cabezas. Y ya que tenemos esta pieza de software ocupando espacio ahí dentro, vamos a darle un buen uso, ¿no?

La mayoría de los personajes icónicos que recordamos son encarnaciones de algún arquetipo: El Héroe, El Guerrero, El Rey, El Amante, La Reina, y así sucesivamente. Probablemente puedas nombrar al menos un personaje de la cultura popular que se adapte a uno de esos roles.

Una vez que eliges un arquetipo, ya tienes los cimientos de un personaje… pero esto no es suficiente, ¿verdad? ¡Te prometí arcos y arcos tendrás!

Los arquetipos tienen otra cara llamada “La Sombra“. Esta “sombra” es el resultado del desarrollo pobre o enfermizo del arquetipo. Una versión imperfecta.

Tomemos el arquetipo de “El Rey”, por ejemplo. El Rey es fuerte, centrado, justo, y proporciona orden y protección a su reino. El Rey Arturo es un personaje excelente para ejemplificar este arquetipo.

¿Cuáles son las “Sombras” del arquetipo de “El Rey”? Si El Rey es un equilibrio, un centro, entonces hay sombras a sus lados, la versión extrema de El Rey es El Tirano, y la versión débil de El Rey es El Cobarde.

 

Como puedes imaginar, El Tirano está obsesionado con el control y el orden, no permite que nadie en su reino florezca porque tiene miedo de perder su soberanía. El Cobarde no tiene control sobre su dominio, está demasiado asustado para hacer cualquier cosa; él es un títere de las circunstancias, un pusilánime.

Ahora tenemos un arquetipo y sus sombras. ¿Quieres un arco? Elige un lado del triángulo y mueve a tu personaje de una esquina a la otra.

Felicidades. Ahora estás escribiendo con arquetipos.

El Cobarde → El Rey. Una historia de un miedoso que reconecta con el poder en su interior para reclamar su trono perdido.

El Rey → El Tirano. La historia de un rey que una vez fue fuerte, pero ahora está obsesionado con la idea de perder su poder, lo que inevitablemente provoca su caída.

¿Te suenan familiares estas historias? Eso es porque la mayoría de las historias que conocemos están jugando con arquetipos y sus sombras.

Consciente o inconscientemente, los escritores invocan estos patrones y símbolos en sus historias. Es simplemente natural. Si analizamos mitos y religiones que se remontan miles y miles de años, podríamos identificar los mismos patrones.

Este conocimiento puede hacer que algunos escritores se sientan desanimados. Algunos incluso pueden sentir que todo se ha hecho ya antes. Y sí, seguro que se han hecho muchas historias, pero debemos tener en cuenta que existen muchos arquetipos, con muchos posibles resultados y situaciones. Y tú, querido escritor, tienes tu propia voz, para inyectarla en tus personajes.

Los arquetipos son un molde en el cual vertemos nuestras almas. Nunca el producto terminado.

Comprender los arquetipos te dará una ventaja al escribir. Algunos de los procesos inconscientes que estaban sucediendo en tu cabeza saltarán al primer plano.

Identifica tus personajes, sus arquetipos y sus sombras. A partir de ese momento, puedes trazar un arco claro para ellos.

Algunas personas dicen que las historias son una representación de nuestra psique interna. Las historias son la forma en la que trabajamos cosas que no se pueden expresar a través de meras palabras. ¡Sólo el drama puede transmitir algunas ideas! Esta teoría se llama “Story Mind“, y básicamente dice que una historia es como una mente humana que se enfrenta a un problema en particular.

Así que la próxima vez que estés a punto de pillar un libro sobre guion, tal vez deberías buscar un libro sobre psicología. ¿Cuál es el problema central con el que se enfrenta la ‘mente’ de tu historia? ¿Qué significan los diferentes arquetipos que operan dentro de ella? ¿Qué ideas o sentimientos representan cada uno?

Espera, ¿estamos escribiendo o estamos en terapia? Creo que a nadie le importa mientras escribas una buena historia.

Ahora que todo está claro, mi trabajo aquí está hecho.

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Article by: Federico Mayorca