Trabajo bien hecho y fracaso en taquilla

Puede sonar a liturgia sacada de la obra de George Orwell, pero piensas mucho y eres demasiado original para ser práctico y cómodo. Al menos para los 6 grandesstudios estadounidenses que hacen y controlan toda la cuota de pantalla del mundo y rigen el modelo de negocio actual. O al menos de momento.

¿Cómo creamos un producto de éxito? Pongamos, por ejemplo, un periodo de 5 años en el desarrollo de una película de presupuesto importante. Lo ideal sería saber, el día 0, qué es lo que se va a llevar un lustro después. Algo prácticamente imposible de predecir por la mayoría de los mortales por mucho estudio de mercado que hagas. Un ejemplo claro es The Walking Dead, que AMC quería alargar su vida hasta 2022. La pregunta es ¿tanta vida tiene un zombi? No lo sabemos, pero sí es una ciencia exacta que las modas cambian según perfiles sociales, temporales, políticos, demográficos y culturales a la vez que en la vida acontecen cosas como una crisis económica global, una pandemia, o algo tan biológico como la edad de tu audiencia y todas las variables y consecuencias que eso supone.

Por eso, los grandes studios han dado músculo a una tendencia que sí que tiende a la perdurabilidad. Solamente hace falta ver los planes de estreno de Marvel Studios, que ha encontrado en la estantería de su historia en el universo del comic, planificando una media de 3 películas de superhéroes por año hasta el 2019. Lionsgate alcanzó las mieles del éxito taquillero con la saga “Crepúsculo”, y a punto de finiquitar “Los juegos del hambre”, sigue explotando la saga “Divergente” y anda literalmente desesperada a la búsqueda de una nueva literatura de masas juvenil que exprimir. Una manera calculada de enlazar blockbusters juveniles con clara tendencia al público femenino que, según estadística, es quien manda a la hora de elegir qué película ver en las parejas jóvenes heterosexuales.

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Antes del #SonyHack, los planes de estreno de las majors estaban claramente definidos, pero probablemente sufran algún cambio a raíz del atentado virtual y tras la defenestración definitiva de Amy Pascal. Echando un vistazo, la mayoría de títulos de categoría blockbuster fechados, formaban parte de sagas, franquicias, reboots y algún remake. De Jurassic Park a Terminator, rumorología entorno aIndiana Jones, y el tráiler de Star Wars: The Force Awakens. Por supuesto The Lego Movie sigue riéndose del vacío otorgado en las nominaciones a los Oscar ganando un Bafta y anunciando segunda parte para 2016, donde competirá con The Croods. Y por si dudabas, volveremos a escuchar Let it Go en la secuela anunciada de Frozen.

Pero ¿por qué? La respuesta va más allá de la recaudación. Muchos productos estiman objetivos cuantitativos (los cualitativos pueden quedar al margen) que no se cumplen, llevando a la quiebra a estudios o productoras. New Line, por ejemplo, estaba detrás de El Señor de los Anillos y estuvo a punto de irse al traste. Tirar hacia delante El Hobbit les dio un ápice de esperanza.

Con la explotación franquiciada, lo que se busca es la seguridad de la productora. Si algo funciona, repítelo y hazlo más grande. Asegúrate dos títulos más que potentes para suplir fracasos inesperados. Algo que Warner maneja muy bien. Lo que nos lleva directamente a los hermanos Wachowski.

¿Qué ocurre con ellos? Variety publicaba esta semana una noticia que coincidía con Grantland sobre el fracaso de Jupiter Ascending. El fracaso estrepitoso que supone la película (no vamos a mencionar que alguien poco inspirado decidió estrenarla en Sundance), da carta blanca al discurso conservador de las 6 grandes:solo producto seguro y nada de ponerse creativo. Es decir, mejor nos hacemos la idea. Si repasamos la filmografía de Andy y Lana Wachowski, veremos que debutaron un thriller indie titulado Bound (Lazos Ardientes) que, sin efectos digitales, apuntaba a una manera de narrar exquisita. Luego vino The Matrix y eso lo cambió todo. Salió a la luz un tándem creativo idóneo para la cultura pop mainstream del s.XXI. Un pilar cinematográfico que cumplió su cuota de peli-exprimida-en-saga y que les reportó una continuidad cinematográfica. El problema es que la sombra de Neo y Trinity es muy larga, y de los directores siempre se esperó mucho más.

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Indistintamente de si sus películas son mejores o peores, hay que elogiar a losWachowski porque, juntamente a Zack Snyder, han reinventado lo que es el cine de entretenimiento adaptándose y adelantándose a los hábitos de consumo. Los tres directores conocen perfectamente su target, hacen cine para una generación digital que se ha curtido con videojuegos, contenidos en streaming y que han definido lo que se llama audiencia multipantalla. Hacen cine de palomitas para salas enormes y 10.000 canales de audio, pero saben perfectamente que su público quiere la inmediatez, y no le da importancia al tamaño de la pantalla. Zack Snyderse adelantó al fenómeno zombi con el excelente remake zombi Dawn of the Dead, adaptó 3 comics innovando en su forma de narrar, está revitalizando la saga deSuperman, ha hecho su peli de animación 3D y fracasó con la película másmillennial de todos los tiempos cuando ni siquiera existía ese concepto:SuckerPunch.

Da igual que no te guste su cine, pero todo productor y cineasta debería aprender mucho de ellos. No de su forma de hacer cine, pero sí de la forma de entenderlo y trabajarlo en pro de su audiencia. Quizás, eso sí, deberían acortar el metraje, pues la Gen-Z consume producto corto. Y no, (aún) no sé por qué ha fracasado en USA el estreno de Jupiter Ascending.

Xavi Castillo

@SrUnpoco

Category: Buzz

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Article by: Filmarket Hub