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Vende tu serie de ficción: la biblia

Que las series de ficción copan el mercado audiovisual actual ya no es ninguna novedad. Internet, las plataformas bajo demanda y los canales televisivos tradicionales ya ven las series como el producto estrella. Así que es el momento ideal para lanzar al mercado tu idea, tu proyecto de serie. Pero, ¿cómo presentarlo y qué forma darle? Desde el punto de vista del guionista, la biblia tiene la respuesta.

A la hora de dar a conocer tus proyectos de cine o televisión (cortometrajes, largometrajes, documentales, series o programas) deberás adecuar la información que quieras transmitir según el destinatario. Un dossier de ventas, un pequeño documento con la sinopsis o el guión completo pueden ser el material correcto para enseñarlo a una productora, un concurso o un jefe de ventas de una canal, pero en el caso de las series es imprescindible que prepares un documento muy concreto, sin importar en qué estado de desarrollo se encuentre tu trabajo.

La biblia que prepares como guionista diferirá en algunos aspectos de la que puedas preparar desde el punto de vista de una productora, o de un trabajo en el que ya cuentes con parte del equipo técnico y artístico implicado. Aquí vamos a partir de ese primer punto: eres guionista, tienes una idea magnífica para una serie y quieres dar el primer paso para que vea la luz.

¿Qué información debe contener una biblia?

Solamente por el nombre ya nos podemos imaginar que se trata de un documento considerablemente extenso. Por mi experiencia, una biblia con la información adecuada ronda las 20 páginas. Por supuesto, no se trata de una ciencia exacta, por lo que no significa que si la tuya tiene 15 sea una biblia incompleta, ni que si tiene 25 estés extendiéndote demasiado. Pero ahora verás que, con los distintos apartados IMPRESCINDIBLES, lo normal es rondar esa cifra.

Vamos a ello:

  • Ficha de la serie. A mí me gusta arrancar la biblia con una ficha clara, concisa y muy descriptiva: título, formato, género, periodicidad y tagline. Saber el nombre de tu serie es obviamente necesario. Especifica también de cuántos episodios consta la primera temporada y la duración de los mismos (piensa que, por ejemplo, en España los episodios estándar de las series rondan los 70 minutos, muchísimo más que el mercado estadounidense). ¿Vas a presentar un drama? ¿Una comedia? ¿Una serie de ciencia ficción? No olvides indicar también la periodicidad de emisión, porque aunque es cierto que ése es un aspecto que se acerca más al campo de la producción, no tienen nada que ver las series pensadas para la sobremesa de diario que para el primetime nocturno una vez a la semana. Y por último, una buena idea puede ser cerrar con el tagline de tu idea, esa frase gancho que acabará en el cartel publicitario y que tan atractiva hace a tu serie.
Ficha de Robin, proyecto de serie de ficción.
Ésta es la ficha de mi serie Robin. Directa y clara.
  • Sinopsis. Al margen de la ficha, el inicio de tu biblia tiene que dejar bien claro qué serie tienes entre manos y el lector debe hacerse una idea lo más acertada posible de lo que se dispone a leer. En mi opinión, creo que una sinopsis es más adecuada que el logline. Éste es más breve y conciso, pero creo que si consigues que alguien se disponga a leer tu biblia es porque ya has atraído mínimamente su atención. Quizá con una entrevista personal, un fugaz encuentro durante un pitch o un email muy bien escrito. Así que el arranque de la biblia te permite explayarte un poco más. ¡Pero cuidado! No me refiero a una sinopsis pormenorizada ni completa.
  • Presentación y declaración de intenciones. Este punto me resulta de los más importantes, sobre todo después de comprobar que es uno de los que se reclama en casi todas las convocatorias de ayudas públicas, concursos o eventos. En él, procuro responder a la pregunta que creo que el lector se puede hacer al abrir mi biblia: ¿qué tiene de diferente esta serie? Aquí puedo explicar lo que me ha motivado a escribirla, lo que me ha inspirado, a qué otras obras se parece, el objetivo… Creo que es el apartado en el que más literatura tiene cabida. Antes de entrar en profundidad en el contenido de la serie, un poco de contexto ayuda a que el lector se ponga en situación. ¿Te acuerdas del “Justifica tu respuesta” de los exámenes de la escuela? Yo me imagino al productor/jefe de ficción como al profesor al que le tienes que convencer del porqué de tu serie. Y éste es el apartado perfecto.
  • Temas. Como en toda obra de ficción que se precie, tu serie tiene detrás de su historia y sus sucesos un trasfondo emocional, un poso que aborda algunas de las realidades cotidianas con las que el espectador se puede sentir identificado. Aunque no seamos adolescentes, a muchos nos atrapa cómo Compañeros (Antena 3, 1998) habla de la amistad, del amor y del crecimiento personal; aunque no seamos empresarios del ladrillo, nos apasiona el tratamiento del ansia de poder, la corrupción y la familia de Crematorio (Canal +, 2011). Así, los temas que se tratan en tu serie deben estar explícitos en este apartado. Porque independientemente del género y de la manera de contarlos, son los que acaban enganchando a la audiencia.
  • Personajes. A diferencia de los largometrajes, la biblia de una serie nos permite desarrollar más en profundidad a los personajes. Al fin y al cabo, ésa es una de las grandes diferencias con respecto al cine, la capacidad para calar más hondo en la psique de los protagonistas. Yo le dedico una página a cada uno de los personajes principales, con un breve apartado para la descripción física (en caso de que haya algún atributo destacado) pero sobre todo a su psicología, sus motivaciones, sus objetivos y su manera de encarar los obstáculos. Además, aunque es algo más opcional, acompaño el texto de alguna referencia visual: un actor, un fotomontaje, una ilustración… En esencia, da a conocer a tus protagonistas y antagonistas. Que el lector conozca su carisma, su forma de ser y lo que les hace diferentes.
Ficha de un personaje en la Biblia del proyecto Robin
Siguiendo con Robin, mis personajes tienen una descripción física, psicológica y referencias a la fábula clásica
  • Mapa de tramas. Aquí tenemos que hacer un alto y concretar un aspecto importante: en qué punto de desarrollo se encuentra tu serie. Si tu idea es venderla ya, buscar alguien que la ponga en marcha, este es un punto fundamental. Aunque no te hayas lanzado con el guión, es imprescindible contar con un mapa de tramas de, al menos, la primera temporada. Un desarrollo temático, de la historia y de lo que sucede episodio a episodio. Una tabla en la que desarrolles la trama principal y las subtramas. Pero veámoslo mejor con un hipotético ejemplo. Imagina que tienes entre manos CSI: Barcelona. Siguiendo la línea de éxito de sus predecesoras, se trata de una serie policial procedimental, en la que los agentes resuelven un caso en cada episodio (trama autoconclusiva), pero además, desarrollan una trama general (trama de continuidad) con sus relaciones personales o un caso mayor o más importante. En este caso, tu mapa de tramas  indicaría, en cada episodio, ese caso autoconclusivo (la víctima, la investigación y la resolución) y los avances que se hacen en la trama de continuidad. ¿Un poco confuso? No te preocupes si no te decides por cómo organizar tu mapa de tramas, en este caso no hay leyes escritas. ¿Por personajes? ¿Cronológicamente? ¿Por orden de importancia? ¡Luego vemos algunos trucos!
CSI
¿Sabías que… la productora de CSI barajó la posibilidad de hacer una versión ambientada en Barcelona para calar en el mercado europeo?
  • Estética y estilo. De nuevo éste sea quizá un apartado más ligado a la producción, pero como creador de tu serie seguro que te la imaginas de cierta manera. ¿Tu personaje principal rompe la cuarta pared? ¿La postproducción e infografías acompañan a la acción? ¿Es en blanco y negro? En este apartado puedes aprovechar para indicar esas notables diferencias que la hacen tan original y atractiva.

 

Algo adicional…

Estos son los puntos básicos que no pueden faltar en tu biblia. Pero dependiendo del estado de desarrollo en el que se encuentre y el grado de implicación de otros artistas, es posible que quieras añadir otros puntos: currículum del equipo, localizaciones para el rodaje, presupuesto, plan de producción…

Ten en cuenta quién va a leer tu biblia para elegir qué información incluir. Por ejemplo, si estás buscando productora, les dará igual que hayas preparado un plan de producción, porque serán ellos quienes lo desarrollen, si se da el caso. O si este paso ya lo has dado y buscáis un canal de televisión, el presupuesto estimado será muy importante.

¿Y algún guión? A la hora de presentar una serie, lo más probable es que lo primero que tu destinatario quiera leer sea la biblia. Si en esas 15-20 páginas le consigues convencer y atraer, la forma de saber más será un primer vistazo a un guión del episodio piloto. Pero en ese caso, espérate a que te lo pidan, no lo incluyas de inicio o tu biblia tendrá un tamaño que asuste.

Por supuesto, a las productoras y a las cadenas llegan proyectos en muy distintos momentos del desarrollo. Hay equipos que se han lanzado a escribir los guiones de una temporada completa. Autores en solitario que simplemente desarrollan la idea. En mi opinión, el mínimo necesario además de la biblia es el guión de ese episodio piloto. Y a partir de ahí, cuanto más azúcar, más dulce.

¡Algunos trucos y consejos!

Aquí te dejo algunos trucos que pueden ayudarte a confeccionar tu biblia de forma más efectiva. Como ya hemos hablado, ten en cuenta que se trata de un documento con bastante margen para la creatividad, así que no te ciñas estrictamente a la teoría.

1. Cuenta a qué se parece tu serie, qué referencias has seguido, qué te inspira. No tengas miedo, nadie va a acusarte de plagio porque tu serie trate sobre una brigada policial o sobre los enredos de una familia. ¡Y apunta alto! Aunque se parezca muchísimo, no pongas como símil una serie que fue cancelada en su primera temporada o que ha cosechado críticas nefastas. Los productores quieren creer que tienen entre manos el próximo éxito televisivo nacional (¡o mundial!), así que utiliza referencias que estén a la altura.

Twin Peaks

2. Apóyate en lo visual. Si algo nos ha enseñado Filmarket Hub, es la importancia de un buen cartel. Si tienes dotes para el diseño gráfico, presupuesto para contratarlo o un amigo que te debe un favor, que la portada de tu biblia sea un teaser poster es toda una ventaja. Y no digamos ya si cuentas con un mood trailer. ¡Incluye un link o un CD para que lo vean!

3. ¿Liado con tu mapa de tramas? Una fórmula que a mí me resulta muy cómoda es partir de una tabla de Excel (o una pared llena de post-it) y desarrollar a los personajes y las tramas en paralelo. Arriba, el número de episodio. A la izquierda, el nombre de los personajes. Así, cuento qué hace el personaje principal, el secundario y el antagonista (como mínimo) en cada episodio. Lo hago además con distintos colores, lo que me acaba creando un mapa que, leído en horizontal, permite dar un vistazo muy claro a cómo empiezan y acaban las historias.

¡Es el momento de tu serie!

Probablemente no haya existido un momento mejor para las series que éste. Desde el inicio de la Edad de Oro de la ficción en televisión a finales de los años 80, las series han experimentado un crecimiento alucinante en audiencias, impacto, producciones y prestigio. Lo que antes se consideraba un paso atrás en la carrera de cualquier profesional que hubiese llegado a la gran pantalla, hoy es justo lo contrario. Directores, guionistas, actores y equipos se pegan por participar en producciones televisivas.

El mercado está más abierto que nunca y las cadenas y productoras hispanas buscan nuevas producciones a las que echarles el lazo. Así que si tienes un proyecto en marcha y quieres que llegue a formar parte de la parrilla televisiva de las cadenas nacionales e internacionales más importantes, no olvides que puedes inscribir tu trabajo en el mercado de Filmarket Hub.  Prepara tu biblia, tu episodio piloto y… ¡ánimo!

 

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Article by: Fermín P. Pina