Consejos de Vincenzo Natali a los cineastas Una serie de reflexiones sobre el presente y futuro de la industria audiovisual

Vincenzo Natali fue el encargado de inaugurar Sitges Pitchbox 2019 con una inspiradora charla repleta de anécdotas, consejos y reflexiones sobre el proceso de dirigir y producir películas.

Natali es uno de los cineastas de género más prominentes de Canadá, Natali sorprendió al mundo en 1997 con su debut: «Cube». La película ganó el premio principal en el Festival de Sitges de ese año y se convirtió en un clásico de culto inesperado.

Sus trabajo en las últimas décadas comprende películas de terror como «Cypher», «Splice» o «In the Tall Grass» y algunas de las series de televisión de género más populares, incluyendo «Hannibal», «Orphan Black», «American Gods» y «Westworld».

El cineasta canadiense lanzó un mensaje directo a los asistentes acerca del presente y futuro de la industria audiovisual.

Cada película es como la primera película

Cada película que he hecho me ha supuesto el mismo esfuerzo que la primera. Te reinventas a ti mismo en cada ocasión. Si me permitís un consejo… ¡Id hasta el final!

Mi primera película, Cube, fue una experiencia desastrosa. Lo único que me permitía seguir hacia delante era el hecho de saber que si no la terminaba jamás haría otra película. Incluso durante el proceso de montaje pensaba “esto es realmente terrible”, y entonces, de alguna manera se estrenó internacionalmente y funcionó. Realmente nunca sabes lo que tienes entre manos hasta que lo terminas. ¡Tienes que asegurarte de llegar hasta el final y seguir adelante!

El éxito puede ser más peligroso que el fracaso

Tienes que mantener siempre tu propia, personas y singular visión creativa del mundo. Nunca olvides que todo el mundo lucha por salir adelante, incluso aquellos que piensas que están desbordados por el éxito. Steven Spielberg o James Cameron tienen que luchar cada día para conseguir lo que quieren. Creo que es importante aislarnos un poco de los demás y aprender a lecciones importantes sin que nuestro entorno nos oprima. Cada uno de nosotros debe seguir su propio camino y convertirlo en algo especial y fascinante, no el camino de Spielberg o de Cameron.

Encuentra la inspiración en tus propias limitaciones

Hacer películas tiene mucho que ver con las limitaciones. No importa quién seas… ¡Cuándo entras en un set de rodaje puede pasar cualquier cosa! Puedes tener unos ideales platónicos y perfectos sobre tu visión, pero antes o después te acabarás enfrentando a la realidad. El arte de la cinematografía consiste en la capacidad para conciliar los ideales propios con la realidad del día a día. Lo más insospechado puede ocurrir: he estado en sets colapsando, gente que no se presentaba… hasta que finalmente te das cuenta de que esas cosas a veces son regalos. A veces, el hecho de que las cosas no sucedan de la manera en la que querías puede convertirse en una oportunidad en lugar de una barrera para conseguir lo que quieres en la pantalla.

Cuando hice mi primera película (Cube), lo diseñé todo específicamente para que fuera una película sin los problemas que normalmente sufren los largometrajes de debut. Todo estaba pensado para ser exactamente de la manera en la que yo quería. Cube trata sobre personas viajando a través de habitaciones idénticas conectadas por puertas… y en el primer día de rodaje resultó que las puertas no se abrían. Literalmente era el primer día de mi primera película y lo productores me dijeron que teníamos que parar el rodaje. Fue un desastre. Tuve que desechar la planificación que me permitía rodar en orden cronológico y saltar a la mitad de la película hasta la única escena donde nadie abría una puerta.

Ese fue el final del mundo perfecto que había creado para mí mismo. Me obligó a salir de mi zona de confort y me permitió encontrar mejores oportunidades para filmar escenas y convertirme en un escritor más económico. Con el paso del tiempo te concentras cada vez más en lo esencial, en lo que es realmente importante contar en tu historia. No quieres poner tu esfuerzo en los lugares equivocados.

Tu voz tiene que escucharse alto y claro

Es importante “alardear”. Hay demasiado contenido y demasiadas opciones. Simplemente me rindo porque estoy demasiado abrumado. Es cada vez más difícil tomar una decisión. En un entorno tan abarrotado, necesitas que tu voz se escuche con fuerza en tu primera película. Eso es lo que la gente realmente quiere y lo que hará que consigas sobresalir. Una parte fundamental en la lucha por convertirse en cineasta pasa por que tu voz no se diluya y caiga en el olvido porque entonces estás acabado. Pon lo mejor de ti en cada película porque por ello es por lo que serás recordado y querido.

Si trabajas con buenas personas nunca fracasarás

Una de las cosas que te ayudará a alcanzar tus metas es tener a tu lado a un gran productor. Una de las situaciones más tristes es dedicar años de tu vida a un trabajo que acaba siendo destrozado por un productor. Si puedes encontrar a alguien a quien quieras, que conozca tu trabajo y que sea un buen productor, agárralo fuerte y no lo sueltes nunca.

Personalmente, no confío en nadie en este negocio. No porque tema a sus mentiras, sino porque esta industria cambia continuamente y todos tenemos que hacer muchas cosas para sobrevivir en ella. Así que siempre recomiendo elegir a un productor novato, capaz, talentoso y apasionado antes que a un “pez gordo” poderoso al que no le importe tu película.

No pongas todos los huevos en la misma cesta

Esto va en contra de los instintos de la mayoría porque tendemos a enamorarnos de un proyecto. Pero confiad en mí, es importante trabajar en diferentes proyectos al mismo tiempo porque si lo haces acaban alimentándose los unos a los otros. Todos los proyectos crean una sinergia y una energía muy emocionante que te permite seguir adelante en caso de que algo malo pase con uno de ellos. Recordad siempre diversificar vuestro portfolio y trabajar en distintos proyectos en diferentes estados de desarrollo. 

Fui increíblemente afortunado con mi primera película. Nadie quería hacerla y tan solo lo conseguí cuando fui a la escuela de cine de Canadá. Ellos necesitaban hacer un proyecto de largometraje y entonces se arriesgaron conmigo. No creo que lo quisieran, pero fui su último recurso. En realidad, yo ya estaba pensando en mi segunda película, Splice, pero nadie quería hacerla. Pasaron lo años y cada vez se hacía más difícil y mi trabajo era menos productivo. Creo que si hubiera tenido tres guiones después de Cubo habría podido pasar inmediatamente a mi siguiente proyecto. Moverse rápido y siempre hacia delante en la clave para sobrevivir en esta industria.

Muchas películas fracasas económicamente y aún así algunos de sus cineastas siguen siendo requeridos para dirigir más. Esto se debe a que son buenos haciendo su trabajo, incluso aunque esas películas resulten ser “fallidas”. Tienes que aprender de ti mismo y ser tu propio entrenador.

Hollywood es como un agujero negro

Hollywood es como un agujero negro y hay una parte de eso que me gusta. No creo que sea algo malvado, pero lo peor es que está lleno de gente inteligente y positiva. Es aterrador porque si se tratase de un lugar temible e intimidante, te mantendrías alejado con facilidad… pero no lo es. Es algo mágico y te seduce por completo. Pueden estar muy interesados en tu proyecto, pero la realidad es que en Hollywood es muy difícil hacer contenido original. La mayoría de las ocasiones tienes que pensar en cómo hacer especial algo que inicialmente no lo es. No os voy a decir “no vayáis a Hollywood”, porque no es cierto: deberíais ir. Sed fieles a vosotros mismo y mantened la mente abierta en todo momento. 

Hay esperanza en el futuro

Soy un tipo mayor que viene de otra era. Cuando comencé, el entorno era muy diferente. Vivimos un momento muy emocionante, en buena medida por la evolución de las plataformas de streaming y sus recursos. Ya no se hacen películas, cortos o series de televisión, se hacen narrativas visuales. Las líneas entre los formatos y los géneros son cada vez más difusas.

Puedes crear algo por tu cuenta y entonces miles de personas lo pueden ver y compartir. Los medios se están fusionando y consumiendo globalmente y de manera instantánea. Además, estamos inmersos en un proceso en el que los formatos cambian de tal manera que un podcast puede acabar convirtiéndose en un programa de televisión. La gente se convierte en showrunner después de haber rodado algo con su iPhone desde su sótano. Es un escenario aterrador en parte, pero un momento increíblemente emocionante y especial.

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Article by: Filmarket Hub